La jubilación es uno de los temas que más preocupa a los españoles. ¿Cómo y cuánto ahorrar para la jubilación? Sigue leyendo y descúbrelo con Raisin a continuación.
La seguridad financiera, la jubilación anticipada y la independencia económica son algunas de sus ventajas.
Existen algunos productos para ahorrar para la jubilación, como los planes de pensiones individuales y los planes de previsión asegurada.
¿Quieres ahorrar para cuando te jubiles? Establece metas, empieza lo antes posible y disminuye tus gastos.
Contrata productos de ahorro como depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro que te den una rentabilidad.
Los que están pensando en ahorrar para la jubilación se hacen, principalmente, dos preguntas: ¿cómo y cuándo hacerlo? Aunque no hay una respuesta única, lo cierto es que cuanto antes empieces a ahorrar, más ahorro tendrás acumulado cuando te retires. Empieza a ahorrar tan pronto como puedas.
¿Cómo ahorrar para la jubilación? Hay muchas formas de hacerlo: ahorrar parte del salario, disminuir los gastos o contratar productos de ahorro e inversión con los que obtener una rentabilidad.
Ahorrar para la jubilación es importante por las siguientes razones:
La esperanza de vida es superior a los 80 años en España y por cada trabajador hay una persona jubilada que recibe la pensión de jubilación. Esto se conoce como pirámide invertida y supone un desafío para la sostenibilidad de las pensiones. Si ahorras para la jubilación, podrás mantener tu estilo de vida y pagar gastos no solo con la pensión, también con tus ahorros.
Cuando no planificas el ahorro para la jubilación, puede que tengas que reducir tus gastos cuando te jubiles o que no puedas pagar algunos. Por eso, planifica tu ahorro, tanto si las pensiones no aumentan y el coste de vida sí lo hace, como si se reducen las pensiones.
De nuevo, no hay una sola respuesta para esta pregunta, ya que es bastante compleja y depende de muchos factores.
Con todo, sí puedes intentar responderla. Para ello, primero debes calcular los ingresos que vas a tener cuando dejes de trabajar. ¿Vas a recibir una pensión pública? Y si es así, ¿sabes aproximadamente cuánto será? ¿Tienes algún tipo de ingreso pasivo? Como una vivienda que tienes en alquiler y te genera 1.000 € todos los meses.
Segundo, ¿cuántos gastos tendrás al jubilarte? Para saberlo, define tu estilo de vida y los posibles gastos que puedes tener en el futuro, como la hipoteca y las facturas de luz y agua.
Ten en cuenta que hay un factor que es imposible predecir: la esperanza de vida, que en España supera los 80 años. Esto hace que solo puedas estimar los ahorros que necesitas para jubilarte.
El ahorro para la jubilación tiene las siguientes ventajas:
Seguridad financiera: la principal ventaja es tener seguridad financiera al dejar de trabajar, es decir, poder cubrir todos los gastos sin tener que endeudarse.
Jubilación anticipada: en algunos casos, si el ahorro es suficiente, el ahorrador puede jubilarse sin tener que esperar a la edad de jubilación establecida.
Independencia económica: el ahorro para la jubilación te permite depender menos de las pensiones públicas y tener más libertad financiera.
Oportunidades de inversión: puede que antes de ahorrar para la jubilación no conocieses los diferentes productos que existen para rentabilizar tu dinero. Así, puedes descubrir oportunidades para hacer inversiones y ahorrar que no conocías.
¿Quieres tener una vida frugal para alcanzar tus objetivos de ahorro?
En España no todas las empresas ofrecen a sus empleados la posibilidad de contratar un plan de pensiones privado. Entonces, ¿cómo se puede ahorrar? Si este es tu caso y estás barajando opciones, a continuación puedes ver los productos de ahorro que te ayudarán a tener más capital cuando dejes de trabajar.
Los planes de pensiones individuales son un vehículo de ahorro que te permite ahorrar para la jubilación. Son instrumentos en los que una persona física aporta capital a entidades financieras que invierten en diferentes activos financieros con el objetivo de obtener una rentabilidad.
La composición de la cartera de inversión depende del tipo de plan de pensiones individual y de su política de inversión. Por ende, el riesgo, la rentabilidad y la liquidez dependen de los activos que lo componen.
Los inversores más conservadores pueden optar por un plan de pensiones garantizado, pues es el único que garantiza que el titular recupere todo el capital invertido. Sin embargo, como es el que tiene el riesgo más bajo, su rentabilidad también es más baja que la de otros tipos de planes de pensiones (los que invierten en activos de renta variable).
Son un seguro de vida privado con el que ahorrar para complementar la pensión pública, es decir, la prestación de la Seguridad Social. Son muy parecidos a los PPI, pero hay una diferencia entre ellos: los PPA forman parte de una póliza de seguro, mientras que los PPI se integran en fondos de pensiones.
Aunque están pensados para la jubilación, se puede disponer del dinero de manera anticipada en caso de enfermedad grave o desempleo de larga duración.
Los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) son productos de ahorro para la jubilación. En concreto, son contratos entre personas físicas y entidades aseguradoras para constituir con el capital aportado una renta vitalicia que el titular recibe en el plazo de vencimiento.
Aunque las primas de los PIAS son periódicas, tienen un importe anual máximo de 8.000 €, y un máximo de 240.000 €.
Hay muchos tipos de PIAS y la mayoría suelen invertir en carteras de fondos de inversión. Esto significa que la rentabilidad y el riesgo dependen de los tipos de activos financieros.
Los unit linked, o fondos de seguro diversificado, son seguros de ahorro y vida en los que el titular elige los activos en los quiere invertir. Con una parte del dinero se paga la prima del seguro, y el resto se invierte en una cesta de fondos o activos financieros. Así, la rentabilidad no está asegurada, depende de los activos elegidos.
Son un producto a largo plazo para inversores que quieren asumir riesgos. Además, ten en cuenta que el titular del seguro adquiere fondos de inversión, pero no como partícipe, sino como asegurado de una entidad aseguradora que tiene las participaciones.
¿Te preguntas cómo ahorrar para la jubilación sin planes de pensiones? Aunque las cuentas remuneradas o de ahorro y los depósitos bancarios no son productos cuyo único fin es ahorrar dinero para la jubilación, sí son productos de ahorro que te permiten obtener una rentabilidad de tu dinero.
Una cuenta de ahorro es un producto muy líquido, puedes acceder a tu dinero cuando quieras, que te da intereses cada cierto tiempo (cada mes, cada trimestre, etc.). En cambio, un depósito a plazo fijo tiene un plazo de vencimiento, por lo que es menos líquido. Ambos productos de ahorro son de bajo riesgo: tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país en el que contrates el producto.
En Raisin tienes acceso exclusivo a más de 100 depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro de bancos europeos y españoles. Actualmente, con hasta un 2,80 % y un 3,33 % TAE, respectivamente.
Si te preguntas cómo ahorrar dinero para la jubilación y qué tener en cuenta para que tu paso de trabajador a jubilado sea más fácil, a continuación puedes ver algunos consejos:
Antes de contratar uno o varios de los productos analizados arriba o empezar a utilizar métodos de ahorro como el reto de las 52 semanas o la regla 50-30-20, hazte la siguiente pregunta: ¿qué quiero conseguir? La respuesta te ayudará a establecer metas de ahorro con las que conseguir objetivos, como ahorrar 10.000 € en los próximos cinco años.
Para establecer metas debes saber qué te gustaría hacer al jubilarte. A modo de ejemplo, si tienes pensado viajar todo el tiempo, necesitarás más dinero que si te quedas en casa. Por tanto, saber tu estilo de vida es esencial para calcular tu ahorro para la jubilación y establecer metas que se adapten a lo que quieras hacer cuando dejes de trabajar.
Cuanto antes empieces a ahorrar para la jubilación, más dinero ahorrado tendrás cuando te jubiles. Recuerda que en los productos de ahorro e inversión la mejor estrategia es diversificar.
Te recomendamos empezar con los productos de ahorro menos riesgosos, como los depósitos bancarios. Después, y según tu perfil de inversor, puedes valorar contratar otros productos más riesgosos en los que la rentabilidad no está garantizada.
A la hora de decidir cómo ahorrar para la jubilación, no solo debes valorar en qué ahorrar o cómo invertir, sino también calcular cuánto ahorras. Y es que, un pequeño aumento en el ahorro puede significar un gran aumento en el ahorro de la jubilación.
Un ejemplo, si ingresas 50.000 € al año y ahorras un 10 %, esto es 5.000 euros al año. Pero si aumentas ese 10 % al 15 %, ahorrarías 7.500 € al año. Al cabo de 40 años, son 100.000 € más de ahorro para tu jubilación.
Las subidas de sueldo ofrecen una oportunidad extraordinaria para aumentar la cantidad de ahorro para la jubilación sin disminuir nuestro salario neto. Simplemente, generas ese valioso colchón financiero con el resultado de ese incremento salarial.
Una forma de ahorrar más para la jubilación es disminuir los gastos. Pero ¿cómo hacerlo ? Muy fácil, aprovecha las épocas de rebajas y los descuentos que ofrecen las empresas. Esto lo puedes extrapolar a cualquier ámbito, por ejemplo, al viajar. Si te gusta conocer mundo y no quieres dejar de hacerlo, viaja cuando sea más barato o cuando las aerolíneas o agencias de viaje ofrezcan promociones.
En cualquier caso, no te desanimes y sigue estos consejos en la medida de lo posible. La buena noticia es que haciendo algunos pequeños cambios podrás ahorrar más para tu jubilación. Y si a estos consejos les añades productos de ahorro e inversión, estarás empezando con buen pie tu camino hacia el retiro.
El ahorro para tu jubilación depende de tu estilo de vida, pero intenta ahorrar todo lo que puedas.
Comienza a ahorrar tan pronto como sea posible, así ahorrarás más para la jubilación.
Todos los productos de ahorro o inversión tienen algún riesgo. Puedes contratar productos de bajo riesgo como los depósitos y las cuentas de ahorro.
Sí, puedes contratar productos de ahorro: depósitos, cuentas remuneradas, cuentas de ahorro, etc.