¿Te preguntas cómo ahorrar dinero en casa? Pensar que tu capacidad de ahorro está limitada por tus ingresos puede ser un error. Sigue los siguientes consejos para ahorrar en casa y conseguirás recortar tus gastos y hacer que tu capital crezca.
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Ahorrar dinero en casa es posible si sabes dónde y cómo recortar gastos. Elabora un presupuesto mensual o anual y define metas realistas de ahorro.
Reduce los gastos de suministro. Revisa tus tarifas y ajusta tu consumo energético para reducir costes.
Usa métodos de ahorro para que ahorrar dinero en casa te resulte más fácil.
Antes de preguntarte cómo ahorrar dinero en casa debes saber por qué quieres hacerlo, y es que, solo si tienes unos motivos claros encontrarás la motivación para alcanzar tus objetivos. Por un lado, ahorrar dinero en casa te permitirá tener un colchón financiero al que recurrir en caso de emergencia. Si surge un gasto imprevisto que afecte a tu presupuesto, podrás recurrir a tu fondo de emergencia.
Asimismo, puede acercarte a la libertad financiera y mejorar tu estabilidad financiera a largo plazo.
Aunque no hay una cifra exacta y depende de los cambios que implementes, lo cierto es que con pequeños cambios, es posible ahorrar más de lo esperado. En cualquier caso, en vez de preguntarte cuánto dinero puedes ahorrar en casa, ponte unas metas y toma las acciones necesarias para alcanzarlas.
Ahora que ya sabes por qué ahorrar en casa, el siguiente paso es ver cómo ahorrar dinero en casa. A continuación puedes ver trucos que te ayudarán a ahorrar fácilmente e incluso a ahorrar automáticamente.
¿Qué medidas puedes tomar para pagar menos en suministros?
Intenta no malgastar dinero: de todas las opciones para ahorrar dinero en casa que existen, esta se suele pasar por alto. Apagar los electrodomésticos, las luces o incluso cerrar el grifo cuando no se está usando son pequeños actos que te ayudarán a reducir el consumo notablemente. También puedes programar temporizadores para algunos electrodomésticos o instalar aireadores en el grifo.
Compra bombillas y electrodomésticos eficientes: si vas a renovar tus electrodomésticos o cambiar las bombillas, es recomendable comprarlos de consumo eficiente. Aunque pueden ser más costosos que los convencionales, compensarás el dinero de la compra con precios de suministros más bajos.
Ten la temperatura adecuada: otro punto de suma importancia para reducir la factura de suministros y ahorrar dinero en casa es reducir el uso de la calefacción y del aire acondicionado, ya que tienen un alto consumo energético.
Mejora el aislamiento de tu hogar: el punto anterior también tiene relación con el aislamiento térmico de tu hogar, dado que influye mucho en la conservación de la temperatura y, en consecuencia, en el consumo eléctrico y de gas. Por ejemplo, tener las ventanas y las persianas adaptadas e instalar aislamiento en paredes, techos y suelos te permitirá conservar la temperatura de tu vivienda.
Lo más seguro es que la partida que destinas a las compras cotidianas se lleve una buena parte de tu presupuesto. ¿Cómo puedes ahorrar en la cesta de la compra?
Elige bien el supermercado: algunos supermercados pueden tener precios más baratos u ofertas puntuales.
Haz una lista de la compra: ir con los deberes hechos al supermercado es crucial para no acabar haciendo compras innecesarias. Piensa y anota los productos que necesitas comprar antes de ir al supermercado. Así, te ceñirás a lo que has añadido a tu lista de la compra.
Revisa los descuentos: las marcas ofrecen suculentos descuentos en fechas determinadas. Pero ¿son realmente rebajas? Asegúrate de que el producto está rebajado, de lo contrario, puedes acabar pagando más o lo mismo que sin el descuento añadido.
¿Alguna vez has oído hablar de los gastos hormiga? Son aquellos de pequeña cuantía que haces de manera regular y casi sin darte cuenta. Aunque tienen un precio bajo, si los sumas todos, el total puede llevarse una buena parte de tu bolsillo. También están los gastos vampiro, gastos recurrentes que no forman parte de tu presupuesto mensual o anual. ¿Cuáles reducir o eliminar por completo?
Cuotas de servicios que no uses: la suscripción al gimnasio o a las plataformas de streaming.
Comida y bebida para llevar: el café que te pides todos los días, un gasto hormiga que puede suponer más de 50 € al mes.
Elaborar un presupuesto mensual o anual es vital para tener tus finanzas personales bajo control. En ese presupuesto debes introducir todos tus ingresos y gastos. Luego, clasifica tus gastos por grupos (comida, ocio, etc.) y hazte la pregunta: ¿cuánto quiero ahorrar? Establece metas de ahorro y revisa los gastos que tienes para eliminar los innecesarios. Esto hará que sea más fácil alcanzar tus objetivos de ahorro.
Tener un presupuesto bien definido puede ayudarte a destinar parte de tus ingresos a un fondo de emergencia, que puedes utilizar para gastos imprevistos. Gracias a este colchón, no tendrás que recurrir a préstamos con intereses que mermen tu capacidad de ahorro a medio y largo plazo.
¿Sabías que puedes obtener una rentabilidad con tu capital? Conforme vayas acercándote a tus metas de ahorro, destina parte del dinero acumulado a productos de ahorro que te den intereses, como los depósitos, las cuentas de ahorro y las cuentas remuneradas.
Estos productos son de bajo riesgo. En concreto, tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad.
A modo de ejemplo, un depósito a un año con un 4 % TAE sobre 100.000 € generaría unos 4.000 € en intereses brutos antes de impuestos. Ten en cuenta que los intereses se incluyen en la base imponible del ahorro y deben declararse en la Renta.
Si todos estos consejos para ahorrar en casa no son suficientes, quizá necesites una motivación extra o simplemente un objetivo más visualizable. Para ello, puedes utilizar diferentes métodos de ahorro, como el método Kakebo, el reto de las 52 semanas o la regla 50-30-20.
¿Prefieres métodos más sencillos? Prueba el método de ahorro del céntimo, con el que ahorrarás un céntimo más cada día, o el método de ahorro Harv Eker, que consiste en dividir los ingresos en diferentes porcentajes.
En definitiva, aunque el primer paso para ahorrar dinero en casa es cambiar tu mentalidad, es imprescindible ir incorporando todos estos hábitos de ahorro en tus rutinas diarias. De esta forma, con hábitos constantes, es posible mejorar tu capacidad de ahorro progresivamente.