¿Estás pensando en añadir acciones a tu cartera pero no sabes cómo comprarlas? Antes de invertir en un instrumento financiero es recomendable conocerlo a fondo, así sabrás si se adapta a tu perfil de inversor. Sigue leyendo y descubre con Raisin qué son las acciones de una empresa y todo lo que necesitas saber al respecto.
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Última actualización: 18/02/2026
Son las . Si un inversor compra una acción, tendrá un porcentaje de esa empresa y será su accionista.
Aunque se negocian en la bolsa, para comprarlas tendrás que utilizar los servicios de una entidad financiera o un bróker.
Las acciones de una empresa son las partes iguales en las que se divide su capital. Por tanto, si una persona decide invertir en acciones, lo que estará haciendo es comprar un porcentaje de esa empresa y pasará a ser accionista de ella.
Al comprar acciones, el accionista está adquiriendo derechos sobre las ganancias de esa empresa, que podrá cobrar a través de dividendos, y asumiendo el riesgo de pérdida si la empresa no obtiene beneficios o su valor en bolsa disminuye.
En la práctica, el inversor se convierte en copropietario de la compañía en proporción al número de acciones que posee.
Voto | Permite participar en las decisiones de la empresa y elegir a sus representantes en la junta general de accionistas. | Se ejerce en las juntas; puede limitarse en acciones sin voto. |
Asistencia a la junta | Da derecho a asistir y expresar opinión en las juntas generales. | Requiere poseer el mínimo de acciones fijado en los estatutos, si lo hubiera. |
Dividendos | Da acceso a una parte de los beneficios cuando la empresa decide repartirlos. | Solo si hay beneficios distribuibles y acuerdo de la junta. No está garantizado. |
Información | Permite solicitar datos sobre la gestión y situación financiera de la empresa. | Dentro de los plazos y límites legales; puede requerir solicitud formal. |
Suscripción preferente | Ofrece prioridad para comprar nuevas acciones y mantener la misma proporción de participación. | Aplica en ampliaciones de capital; puede excluirse por acuerdo de la junta. |
Transmisión o venta | Permite vender o transferir libremente las acciones. | Puede estar sujeta a restricciones estatutarias o de mercado. |
Liquidación | Otorga derecho a recibir parte proporcional del patrimonio si la empresa se disuelve. | Se ejerce tras pagar deudas y obligaciones pendientes. |
Impugnación de acuerdos | Permite solicitar la anulación de decisiones de la junta que vulneren derechos. | Debe realizarse dentro de los plazos legales y con causa justificada. |
Existen otros productos financieros, como los fondos de inversión o los CFD (contratos por diferencia), que permiten exponerse al comportamiento de las acciones sin adquirirlas directamente. Estos productos tienen un funcionamiento y un nivel de riesgo distinto.
Aunque comprar acciones se ha considerado durante muchos años como una inversión para expertos en la materia o con experiencia, cada vez más pequeños ahorradores e inversores se interesan por estos activos financieros. Si este es tu caso, puede que te estés preguntando cómo comprar acciones de una empresa.
Lo primero que debes saber es que las acciones se negocian en la bolsa, pero para comprarlas tendrás que usar un intermediario, por ejemplo, un bróker financiero o una entidad bancaria. Una vez tengas un intermediario, podrás establecer órdenes de compra o venta de acciones con los precios de mercado.
Como hay varios tipos de acciones, también podrás comprarlas mediante entidades que ofrezcan derivados financieros sobre acciones o incluso a gestoras de fondos de inversión cuyos fondos estén compuestos por acciones de empresa. Elijas la opción que elijas, la diversificación puede ayudar a repartir el riesgo, pero no garantiza beneficios.
En este sentido, en Raisin puedes acceder a cuentas de ahorro y depósitos bancarios de entidades europeas y españolas. Ambos productos tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad.
Respecto a la tributación de las acciones de una empresa, tendrás que pagar impuestos por los beneficios que tengas por la venta de acciones o dividendos derivados de acciones. En concreto, se añaden a la base imponible del ahorro de la declaración de la Renta, que tiene los siguientes tipos impositivos en 2026:
Hasta 6.000 € | 19 % |
De 6.000 € a 50.000 € | 21 % |
De 50.000 € a 200.000 € | 23 % |
De 200.000 € a 300.000 € | 27 % |
Más de 300.000 € | 30 % |
Los dividendos tributan como rendimientos del capital mobiliario dentro de la base imponible del ahorro. Las ganancias o pérdidas por la venta de acciones se declaran como ganancias y pérdidas patrimoniales. Puedes consultar en la web de la Agencia Tributaria (AEAT) las casillas actualizadas y el procedimiento paso a paso.
Si los has recibido por medio de un bróker extranjero, deberás incluir las comisiones que hayas pagado y las posibles retenciones en el país de origen (a menos que el bróker te haya solicitado un certificado de residencia fiscal y no las haya aplicado).
Estas son las principales ventajas de comprar acciones de empresas:
Las acciones se compran y venden en mercados organizados, supervisados por las autoridades competentes. En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) supervisa los principales tipos:
Los inversores particulares pueden operar en los mercados a través de intermediarios financieros autorizados:
Antes de operar, recuerda comprobar que el intermediario esté registrado en la CNMV o en otra autoridad europea reconocida.
Puedes invertir en acciones comprándolas directamente a través de un bróker o banco, o mediante fondos y ETF con acciones de varias compañías. Antes de hacerlo, infórmate sobre los riesgos, las comisiones y los impuestos. Recuerda que el valor de las acciones puede subir o bajar y que no hay garantía de obtener beneficios.
La inversión mínima depende del bróker, del precio por acción y de si ofrece acciones fraccionadas.
Al comprar una acción, inviertes en una sola empresa y asumes su riesgo. En cambio, un fondo de inversión reúne el dinero de muchas personas para invertir en distintas empresas o activos, lo que ayuda a diversificar el riesgo. En ambos casos, el valor puede subir o bajar y no hay garantía de rentabilidad.