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La amortización sirve para de un activo o de un pasivo.
Cuando es un activo se conoce como amortización económica o contable, mientras que en los pasivos recibe el nombre de amortización financiera.
La fórmula para calcularla anualmente es: Amortización anual = Valor de compra / Vida útil estimada.
: francés, italiano, americano y alemán.
La amortización es la reducción del valor de un activo financiero o un pasivo financiero con el paso del tiempo. En contabilidad se aplica a los activos; en finanzas, a préstamos e hipotecas.
Para comprenderla bien, conviene distinguir si hablamos de un activo (bien) o de un pasivo (deuda). En este sentido, se distinguen dos tipos de amortización: la amortización económica o contable, que es la de los activos, y la amortización financiera, cuando se trata de pasivos.
La amortización se calcula anualmente utilizando una fórmula. Su cálculo es muy sencillo, ya que solo tienes que dividir el valor de compra del bien por su vida útil estimada. Así, la fórmula sería:
Amortización anual = Valor de compra / Vida útil estimada
Por tanto, si compras una televisión con la última tecnología por 1.000,00 € y quieres que te dure 10 años, su amortización anual será 1.000,00 dividido entre 10, es decir, 100,00 € al año.
Este cálculo se conoce como amortización lineal, aunque también existen métodos no lineales, empleados cuando un bien pierde más valor en sus primeros años. Estos se utilizan sobre todo para activos que pierden mucho valor durante sus primeros años. Por ejemplo, un robot de cocina que se utiliza todos los días o un coche con muchos kilómetros recorridos.
La amortización financiera corresponde a las deudas, mientras que la contable o económica se aplica a los bienes. A continuación puedes ver más sobre estos y otros tipos de amortización:
Es la depreciación de los objetos, esto es, calcula cuánto se deprecia un objeto con el tiempo y su valor en el presente. Con esta amortización puedes ver tu patrimonio actual y compararlo con el de años anteriores.
Para calcularla solo tienes que multiplicar la amortización anual por el número de años que han pasado desde la compra. La fórmula sería:
Amortización acumulada = Amortización anual x Años transcurridos desde la compra
Luego, para saber el valor actual de ese objeto, resta la amortización acumulada al valor de compra:
Valor actual = Valor de compra – Amortización acumulada
Imagina que han pasado cuatro años desde que compraste ese televisor. Su amortización acumulada sería 50 por 4, esto es, 200,00 € por cada uno de esos cuatro años. Por otra parte, su valor actual sería 800,00 € (1.000,00 € - 200,00 €).
Este tipo de amortización se utiliza cuando quieres reemplazar un bien y ahorrar para adquirir uno nuevo. Siguiendo con el ejemplo del televisor, tendrás que ahorrar 1.000 € en 10 años para comprar uno nuevo, dado que has estimado que el que has comprado te durará 10 años.
La amortización de una inversión responde a la pregunta de cuándo será rentable la inversión realizada. Su fórmula sería:
Amortización de una inversión = Coste de la inversión / Rentabilidad
Se utiliza para comparar inversiones y estimar cuándo una empieza a generar beneficios.
Para conocer la amortización de una deuda, la fórmula sería la siguiente:
Amortización de una deuda = Capital adeudado / número de plazos
Como ya hemos adelantado, la amortización muestra el dinero que debes a esa persona o entidad financiera. En realidad, se trata de una amortización anticipada, ya que el dinero se devuelve mediante pagos periódicos que reducen la deuda antes del vencimiento acordado.
Un sistema de amortización es la forma en que se devuelve una deuda. Hay varios tipos:
Método francés: sistema de cuotas fijas, habitual en hipotecas y préstamos personales. Consiste en pagar cuotas fijas (capital más intereses). En concreto, en las primeras cuotas se pagan más intereses, que van reduciéndose hasta quedar solo el pago del capital.
Método americano: los intereses se pagan de forma periódica y el capital se devuelve por completo en la última cuota.
Método italiano: tiene una cuota fija para devolver el capital, que desciende conforme se van pagando los intereses variables.
A continuación puedes ver una tabla que resume los diferentes sistemas:
Francés | Constante | Decrecen | Crece | Hipotecas y préstamos personales. Al inicio pagas más intereses; al final amortizas más capital. |
Americano | Baja y constante, pago del principal al final | Constantes | Casi todo al final | Bonos, financiación de empresas y préstamos puente. Riesgo de liquidez al vencimiento. |
Italiano | Decrece | Decrecen | Decrece | Préstamos donde el prestatario prefiere reducir rápido la deuda (cuota alta al inicio y va bajando). |
Alemán | Decrece | Decrecen | Decrece | Hipotecas y préstamos con estructura de amortización fija del principal. |
Supón que solicitas un préstamo de 20.000,00 € para comprar un coche. Te comprometes a devolverlo en cinco años (60 meses). Cada cuota incluye los intereses y una parte del capital: esa devolución gradual es la amortización financiera.
En la amortización de activos, si compras un ordenador por 1.000,00 € con una vida útil de 20 años, la amortización anual será de 50,00 € (1.000,00/20).
La amortización financiera es el dinero que has devuelto con intereses, mientras que pagar intereses es el precio que pagas por haber pedido ese capital prestado.
Si no amortizas un préstamo correctamente puede que la entidad te cobre más intereses o una penalización.