En este artículo te explicamos en qué consisten los mercados financieros, los tipos que hay, sus características y funciones.
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Última actualización: 08/12/2025
Son el lugar en el que Los oferentes quieren obtener financiación y los demandantes rentabilizar su dinero. Además, intervienen otros dos agentes: intermediarios y reguladores.
Hay dos tipos, , pero también se pueden clasificar por tipos de activos.
Proporcionar un lugar para la compraventa, , ofrecer liquidez, reducir los plazos y los costes de intermediación y favorecer la asignación eficiente de recursos son sus funciones principales.
Un mercado financiero es un lugar físico o virtual para comprar y vender activos financieros. Por ende, es un punto de encuentro entre oferentes y demandantes.
Su objetivo es que los demandantes encuentren productos con los que ahorrar e invertir y que los oferentes hallen la financiación que buscan de la forma más eficiente y transparente posible. Pero tiene otros objetivos: establecer los precios según la oferta y la demanda, garantizar la liquidez que necesita el sistema y ayudar a los agentes económicos a obtener financiación para su actividad.
Están regulados y supervisados por los bancos centrales y por las diferentes instituciones reguladoras, como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Existen dos tipos de mercados financieros principales:
Mercado primario: o de emisión, donde se emiten valores negociados. En este mercado se emiten los títulos de deuda pública o los bonos corporativos, entre otros.
Mercado secundario: o de negociación, donde se compran y venden los activos emitidos en el mercado primario. El mercado secundario más conocido es la bolsa de valores, donde se negocian en tiempo real algunos valores, como las acciones de empresas, instrumentos de renta fija o derivados financieros.
Capitales | Acciones, bonos | Medio | Medio o largo plazo | Nasdaq |
Monetario | Deuda | Bajo | Corto plazo | Letras del Tesoro |
Divisas | Monedas | Medio, alto | Corto | Mercado forex |
Derivados | Contratos financieros | Alto | Variable | CME |
Materias primas | Oro, plata, petróleo | Alto | Variable | NYMEX |
Criptomonedas | Criptoactivos | Alto | Variable | Bitcoin |
Interbancario | Dinero y depósitos | Medio, bajo | Corto plazo | Intercambio entre entidades financieras |
Las subidas y bajadas de los mercados financieros responden a varios factores:
Los indicadores económicos de un país, como la inflación, la tasa de desempleo o el PIB.
Los resultados empresariales.
Eventos políticos y naturales, como desastres naturales, tensiones entre países, etc.
MEFF (mercado español de futuros financieros).
Los mercados financieros son como cualquier otro mercado, y tienen las siguientes funciones:
Proporcionan un lugar para la compraventa: ponen en contacto a los que quieren comprar un activo financiero con los que quieren venderlo.
Establecen los precios de los activos: los precios se establecen en función de la oferta y la demanda del activo.
Ofrecen liquidez a los activos financieros: al ponerlos al alcance de ahorradores e inversores.
Reducen los plazos y los costes de intermediación: facilitan una mayor circulación de los activos y algunos se pueden comprar directamente en el mercado primario.
Favorecen la asignación eficiente de recursos: para así reducir los costes de intermediación y los plazos.
Los siguientes agentes participan en los mercados financieros:
Oferentes: ofrecen instrumentos para comprar, por ejemplo, los gobiernos que venden bonos o las empresas que emiten acciones. Su fin es conseguir financiación.
Demandantes: quieren comprar los instrumentos que ponen a la venta los oferentes. Tal es el caso de un inversor que invierte en el mercado de divisas. Su objetivo es rentabilizar el capital, ya sea a corto, medio o largo plazo.
Intermediarios: empresas o agentes que ponen en contacto a los oferentes y a los demandantes, como un bróker que permite al oferente vender sus activos y al demandante comprarlos. De este modo, facilitan la compraventa de los activos financieros.
Los mercados financieros funcionan por la ley de la oferta y la demanda: cuanta más demanda tenga un activo, más subirá su precio.
Hace años se operaba en ellos de forma presencial, pero hoy en día hay cientos de intermediarios que ofrecen activos a través de plataformas. También es más sencillo acceder a información y plataformas para operar, aunque cada inversión conlleva riesgos.
Dado que hay más opciones que nunca, el inversor no solo elige los activos en los que quiere invertir, sino también la rentabilidad potencial, el riesgo y la liquidez.
Estas son sus características principales:
Transparentes: los activos son transparentes, cualquier inversor puede obtener toda la información que necesita sobre ellos.
Amplios: un mercado financiero tiene mucha amplitud, a saber, cuenta con muchos instrumentos en los que operar y muchos inversores acuden a él.
Flexibles: no existen barreras de entrada ni para la compra ni para la venta de activos. Por tanto, se pueden llevar a cabo transacciones de forma flexible. Esta flexibilidad también está en los precios, que se establecen acorde a la oferta y la demanda.
Globales: gracias al desarrollo tecnológico suelen ser globales, esto es, se puede acceder a ellos desde todo el mundo siempre que se tenga conexión a Internet.
Transparencia | Los inversores pueden acceder a información clara. | Evita abusos, reduce el riesgo y permite tomar decisiones informadas. |
Amplitud | Gran número de participantes y variedad de activos. | Aumenta la liquidez y hace más eficiente la formación de precios. |
Flexibilidad | Capacidad del mercado para adaptarse a cambios económicos, nuevos productos y tecnología. | Permite innovar y responder rápido a crisis o ajustes. |
Globalidad | Los mercados de diferentes países están interconectados y esto se traduce en poder acceder a activos internacionales. | Facilita la diversificación y atrae inversión extranjera. |
Regulación | Normas y organismos supervisores que controlan la actividad. | Protege a los inversores, asegura estabilidad y previene fraudes. |
Al operar en los mercados, es importante entender cómo varía el precio de los activos. Esta variación se conoce como volatilidad. Normalmente, el precio fluctúa en base a las expectativas de los inversores sobre sus futuros rendimientos, lo que hará que sean más baratos o más caros en el futuro.
En condiciones habituales, los precios suelen mostrar cierta estabilidad, aunque pueden variar según el entorno económico. En cambio, en situaciones de incertidumbre, las cotizaciones pueden oscilar de manera significativa. En estos casos, se dice que los mercados son muy volátiles o que están sufriendo mucha volatilidad.
En resumen, los mercados financieros son el lugar de encuentro para la compraventa de activos financieros. Aunque hay muchas opciones entre las que elegir, si eres un inversor de perfil conservador y quieres rentabilizar tus ahorros, también puedes optar por productos de ahorro de bajo riesgo, como los depósitos y las cuentas remuneradas, que tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000,00 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad.
La función principal de los mercados financieros es proporcionar un lugar para la compraventa de activos y establecer los precios de dichos activos.
En el mercado primario se emiten los activos por primera vez, mientras que en el mercado secundario se venden los activos que fueron adquiridos en el mercado primario.
Los principales mercados financieros del mundo son la Bolsa de Nueva York (NYSE), el Nasdaq, la Bolsa de Tokio y la Bolsa de Shanghái. También es importante el mercado forex (o mercado de divisas) y el mercado monetario.
Algunos mercados financieros pueden ser adecuados para pequeños ahorradores, pero es imprescindible que ahorradores e inversores analicen su perfil y objetivos antes de tomar decisiones financieras.