El IRAV, Índice de Referencia para la Actualización de Arrendamientos de Vivienda, permitirá a los arrendadores calcular y actualizar el precio del alquiler de la vivienda en un 2,47 %. En cambio, los contratos anteriores a la entrada en vigor de este índice deberán actualizarse con el
IPC, que en marzo alcanzó el 3,4 %, por la subida de precios de los carburantes. Por tanto, los arrendatarios con un contrato anterior a la entrada del IRAV tendrán una subida mayor.
El IRAV se calcula con el IPC, la
inflación subyacente, un parámetro de crecimiento a largo plazo y un coeficiente moderador que ajusta el índice a las condiciones del mercado. La actualización utiliza el valor más bajo entre el IPC, la subyacente y la media ajustada con el objetivo de evitar subidas muy altas del alquiler.