El indicador para actualizar el precio de los alquileres, publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ha aumentado en diciembre hasta el 2,32 %, el nivel más alto desde que comenzó a aplicarse hace un año. Los contratos de arrendamiento firmados tras la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, el 26 de mayo de 2023, actualizan su renta anual con esta cifra, mientras que el IPC continuará aplicándose a los contratos anteriores.

El índice para actualizar el precio de los alquileres encadena siete meses por encima del 2,00 %.
La inflación general se moderó en diciembre al 2,90 %, una décima menos que el mes anterior, manteniéndose por cuarto mes consecutivo en esa franja. A pesar de la ligera contención, sigue siendo una de las tasas más elevadas de todo 2025. Por tanto, los arrendamientos antiguos subirán un 2,90 %.
El IRAV encadena ya siete meses consecutivos por encima del 2,00 %, tras registrar un 2,10 % en junio. Desde su mínimo histórico del 1,98 % en marzo del año pasado, el índice ha mostrado una evolución gradual al alza.
El nuevo índice se calcula con el IPC, la inflación subyacente, un parámetro de crecimiento a largo plazo y un coeficiente moderador que ajusta el índice a las condiciones del mercado. La actualización de rentas toma siempre el menor valor entre la tasa del IPC, la subyacente y la media ajustada, cumpliendo así la función de evitar incrementos desproporcionados en los alquileres.