
La caída responde al abaratamiento de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, así como a una menor subida de los precios de la electricidad en comparación con enero del año anterior. En cambio, los alimentos y las bebidas no alcohólicas se encarecieron, su precio aumentó un 3 % interanual, con fuertes incrementos en productos como los huevos y la carne de vacuno.
En cuanto a la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados, se mantuvo estable en el 2,6 %. Con este resultado, la economía española encadena tres meses consecutivos de descenso de precios, debido a la evolución de los precios de la vivienda, con tres puntos menos que el año anterior, y el transporte, con una variación del −0,1 % por la bajada de los combustibles.
Por comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid presentó la tasa más elevada (+3,0 %), mientras que Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia y La Rioja anotaron las más bajas (+1,9 %).
De este modo, la inflación se modera y se acerca al objetivo del Banco Central Europeo (BCE), de mantenerla en el 2 %.
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