El consumo, el empleo y la inversión han llevado al Producto Interior Bruto (PIB) a alcanzar un 2,8 % en el conjunto del año. Según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía española encadena cinco ejercicios consecutivos de incrementos.

El crecimiento trimestral del cuarto trimestre fue del 0,8 %, el más alto del año.
El INE revisó a la baja los datos previos en 0,1 puntos, mostrando una recuperación al cierre del año.
La demanda interna aportó 3,6 puntos al PIB, mientras que la demanda externa restó 1 punto, afectada por el aumento de las importaciones. En total, el consumo de los hogares creció un 3,4 %, por encima del 3,1 % de 2024, gracias a la creación de empleo, la subida de salarios por encima de la inflación y una menor tasa de ahorro. El consumo público también se aceleró hasta el 1,8 %.
Por otro lado, el consumo interno elevó las importaciones un 6,3 %, con un incremento notable del 11,9 % en los viajes al extranjero. En cuanto a las exportaciones, afrontaron un año complejo debido a las tensiones comerciales: las ventas de bienes crecieron un 0,7 %, aunque las exportaciones turísticas avanzaron un 4,6 %. La productividad por hora trabajada mejoró un 0,7 % en el cuarto trimestre frente al mismo periodo del año anterior, mientras que los salarios aumentaron un 4,6 %.
También la inversión tuvo un papel fundamental en el PIB. La inversión productiva aumentó un 6,3 %, casi el doble que en 2024, impulsada por la ejecución de fondos europeos y el incremento del gasto público en defensa. Por su parte, la inversión en vivienda subió un 5 %, más del doble que el año anterior.