
La rentabilidad es el primer punto clave. Para saber qué banco da más intereses, lo importante es la TAE, la tasa anual equivalente, porque incluye comisiones y posibles gastos asociados. Es la referencia que permite comparar cuentas en igualdad de condiciones.
También conviene analizar el importe máximo remunerado. No es lo mismo una cuenta con un 4,00 % TAE hasta 50.000,00 € que otra con un 3,80 % TAE hasta 100.000,00 €. Aunque la segunda tenga una TAE ligeramente inferior, puede generar más intereses con un saldo mayor.