
El presidente Trump ha abogado durante meses por reducir los tipos de interés para impulsar el crecimiento económico. Esa presión aumentó a principios de mes tras el inicio de una investigación penal sobre el presidente de la Fed, Jerome Powell, relacionada con un proyecto de renovación de la sede del banco central valorado en 2,5 mil millones de dólares estadounidenses.
Powell respondió con firmeza y subrayó que el verdadero debate no es la renovación en sí, sino si la política monetaria puede seguir basándose en los datos económicos sin interferencias políticas. El caso pone de relieve el delicado equilibrio entre la política y la independencia del banco central.
La inflación estadounidense se situó en 2,7 % en diciembre, por encima del objetivo de la Fed del 2 %, aunque en línea con las previsiones. Al mismo tiempo, los últimos datos del mercado laboral apuntan a una moderación en la creación de empleo, lo que puede ofrecer margen para reducir los tipos de interés.
En diciembre, la Fed ya recortó el tipo de referencia en 0,25 puntos porcentuales, hasta un rango de entre el 3,5 % y el 3,75 %, el nivel más bajo en tres años y el tercer recorte consecutivo.
Según la herramienta CME FedWatch, que refleja las expectativas del mercado, la posibilidad de que los tipos se mantengan estables supera el 97 %. No obstante, el mercado anticipa recortes a lo largo del año, siempre que la inflación continúe moderándose y el crecimiento económico se desacelere. Esto indica que los inversores consideran, por ahora, que la presión política de Trump tiene menos peso que los factores económicos.
La política monetaria de la Fed repercute en los mercados financieros de todo el mundo. Un tipo de interés estable o en descenso en Estados Unidos puede influir en los tipos de cambio, los mercados de bonos y los flujos internacionales de capital.
Además, los recortes en Estados Unidos pueden aumentar la presión sobre otros bancos centrales para adoptar medidas similares a medio plazo, lo que podría traducirse en más presión durante las próximas reuniones del BCE.