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Actualizado el: 20 de octubre de 2026

Qué son las acciones de una empresa y cómo comprarlas

Invertir en acciones te permite participar del crecimiento de empresas nacionales e internacionales y generar rentabilidad a través de dividendos o revalorización de capital. En esta guía te explicamos cómo funcionan estos activos, sus derechos asociados, su tratamiento fiscal en España y los pasos para operar en el mercado con criterio.

En pocas palabras

  • Son las partes en que se divide el capital de una empresa. Si un inversor compra una acción, tendrá un porcentaje de esa empresa y será su accionista.

  • Ofrecen dos vías de rendimiento: el cobro de dividendos cuando la empresa distribuye parte de su beneficio y la plusvalía obtenida si vendes los títulos a un precio superior al de compra.
  • Aunque se negocian en la bolsa, para comprarlas tendrás que utilizar los servicios de una entidad financiera o un bróker.

  • No son de bajo riesgo, pero puedes equilibrar el riesgo total de tu cartera con otros productos como las cuentas remuneradas o los depósitos a plazo fijo.

¿Qué son las acciones de una empresa?

Las acciones de una empresa son las partes iguales en las que se divide su capital. Por tanto, si una persona decide invertir en acciones, lo que estará haciendo es comprar un porcentaje de esa empresa y pasará a ser accionista de ella.

Al comprar acciones, el accionista está adquiriendo derechos sobre las ganancias de esa empresa, que podrá cobrar a través de dividendos, y asumiendo el riesgo de pérdida si la empresa no obtiene beneficios o su valor en bolsa disminuye.

En la práctica, el inversor se convierte en copropietario de la compañía en proporción al número de acciones que posee.

Al invertir en acciones, el riesgo está acotado al capital aportado. Esto significa que, si la empresa entrara en quiebra o tuviera deudas, el accionista particular no responderá con su patrimonio personal. Su pérdida máxima se limitaría, por tanto, al dinero invertido inicialmente en la compra de esos títulos.

Además del posible cobro de dividendos, la segunda vía principal para generar rentabilidad es la revalorización del capital, conocida como plusvalía. Si la empresa crece, aumenta sus beneficios o mejora sus perspectivas futuras, el valor de sus acciones en el mercado tiende a subir. La ganancia patrimonial se materializa cuando el inversor vende sus acciones a un precio superior al que pagó por ellas.

Derechos que otorga una acción a su titular

DerechoDescripciónCondiciones

Voto

Permite participar en las decisiones de la empresa y elegir a sus representantes en la junta general de accionistas.

Se ejerce en las juntas; puede limitarse en acciones sin voto.

Asistencia a la junta

Da derecho a asistir y expresar opinión en las juntas generales.

Requiere poseer el mínimo de acciones fijado en los estatutos, si lo hubiera.

Dividendos

Da acceso a una parte de los beneficios cuando la empresa decide repartirlos.

Solo si hay beneficios distribuibles y acuerdo de la junta. No está garantizado.

Información

Permite solicitar datos sobre la gestión y situación financiera de la empresa.

Dentro de los plazos y límites legales; puede requerir solicitud formal.

Suscripción preferente

Ofrece prioridad para comprar nuevas acciones y mantener la misma proporción de participación.

Aplica en ampliaciones de capital; puede excluirse por acuerdo de la junta.

Transmisión o venta

Permite vender o transferir libremente las acciones.

Puede estar sujeta a restricciones estatutarias o de mercado. En empresas no cotizadas, pueden existir cláusulas de adquisición preferente o derechos de arrastre y acompañamiento.

Liquidación

Otorga derecho a recibir parte proporcional del patrimonio si la empresa se disuelve.

Se ejerce tras pagar deudas y obligaciones pendientes.

Impugnación de acuerdos

Permite solicitar la anulación de decisiones de la junta que vulneren derechos.

Debe realizarse dentro de los plazos legales y con causa justificada.

¿Qué tipos de acciones de empresas existen?

Según los derechos que adquiere el accionista

  • Acciones ordinarias: este tipo de acciones representan una parte proporcional del capital social de una sociedad.
  • Acciones privilegiadas o preferentes: son igual que el tipo anterior, pero con algunos privilegios extras.
  • Acciones sin voto: son acciones ordinarias que no permiten que los accionistas puedan votar en las juntas generales de accionistas.
  • Acciones rescatables: cuando la empresa emisora de las acciones puede amortizarlas, ya sea por su propia iniciativa o por la de los accionistas.

Según el tipo de producto financiero

  • Acciones cotizadas: son las que se pueden comprar y vender de forma libre. Es decir, el mercado primario las emite y después los accionistas deciden invertir en bolsa, o dicho de otra forma, comprar acciones en el mercado secundario. En los mercados modernos las acciones cotizadas no existen en papel, sino como anotaciones en cuenta gestionadas por depositarios centrales También existen acciones no cotizadas, cuando no cotizan en bolsa en el momento de comprar la acción, aunque sí pueden haberlo hecho antes.
  • Acciones fraccionadas: cuando no se compra la acción entera, sino una parte. Normalmente, este tipo de acción es para inversores que no pueden comprar activos financieros con cotizaciones muy altas. No obstante, no todos los brókeres ofrecen esta opción.

Por otro lado, los derivados financieros son instrumentos como futuros, opciones o contratos por diferencia (CFD) que toman el precio de una acción como referencia, pero no otorgan la propiedad de la empresa ni sus derechos políticos.

Según la capitalización bursátil

  • Large caps (gran capitalización): empresas consolidadas, alta liquidez y menor volatilidad relativa (ej. valores del IBEX 35).
  • Mid caps (mediana capitalización): compañías en crecimiento con potencial de revalorización y riesgo moderado.
  • Small caps (pequeña capitalización): empresas emergentes o de nicho, con menor liquidez y mayor sensibilidad a los ciclos de mercado (ej. BME Growth).

Según la estrategia de inversión

  • Acciones de valor: cotizan por debajo de su valor intrínseco estimado según sus fundamentales y suelen ofrecer modelos de negocio maduros.
  • Acciones de crecimiento: reinvierten la mayor parte de sus beneficios para expandirse con rapidez, a menudo sin pagar dividendos.
  • Acciones de dividendo: compañías estables con flujos de caja recurrentes que premian al inversor con pagos periódicos.

Cómo comprar acciones de una empresa en España

Comprar acciones hoy en día es un proceso totalmente digital y accesible para cualquier persona. Necesitas un intermediario regulado, entender las comisiones y saber qué tipo de orden dar al mercado para proteger tu capital. Estos son los pasos para comprar acciones de una empresa:

  • Elegir un intermediario financiero regulado: los particulares no pueden acudir directamente al parqué, por lo que deben operar a través de un intermediario autorizado. Puedes elegir entre bancos tradicionales, sociedades de valores o brókeres online. Verifica que esté registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) o en el supervisor europeo equivalente.
  • Abrir una cuenta de valores: es la cuenta vinculada donde quedarán registradas tus acciones y el saldo de efectivo necesario para liquidar las operaciones. Durante el proceso de alta, la entidad te pedirá realizar un breve test de idoneidad o conveniencia financiera para determinar tu experiencia y conocimiento del producto.
  • Ingresar los fondos: transfiere a la cuenta de valores el dinero que planees destinar a la inversión. Es aconsejable invertir únicamente capital que no vayas a necesitar en el corto o medio plazo, ya que las acciones son activos con volatilidad de precios y riesgo de mercado.
  • Localizar la empresa e introducir la orden: busca la compañía por su denominación social o por su identificador internacional. A continuación, indica el número de títulos que deseas adquirir y selecciona el tipo de orden que mejor se ajuste a tu objetivo.

 

Cuando compras o vendes títulos, debes definir cómo quieres que la plataforma ejecute tu petición:

  • Orden a mercado: se ejecuta de manera inmediata al mejor precio disponible en ese momento en el libro de órdenes. Es útil para comprar con rapidez, pero corres el riesgo de pagar un precio superior al previsto si la cotización fluctúa bruscamente en ese segundo.
  • Orden limitada: estableces un precio máximo para comprar o un precio mínimo para vender. La operación solo se cerrará si el mercado alcanza o mejora ese precio fijado. Si la cotización no llega a ese nivel, la orden no se ejecuta.
  • Orden por lo mejor: se lanza al mejor precio que ofrezca el mercado en el momento de la recepción. Si no hay títulos suficientes para cubrirla por completo, la parte restante queda fijada como una orden limitada a ese precio.
  • Orden con límite de pérdidas: sirve para frenar caídas y gestionar el riesgo. Programas una venta automática si la acción cae por debajo de un umbral determinado.

Debes tener en cuenta las comisiones y costes de la operativa. La rentabilidad neta de tu inversión depende en gran parte de los costes asociados:

  • Comisión de intermediación o corretaje: tarifa que percibe el bróker o banco por ejecutar cada compra o venta. Puede ser un importe fijo por operación o un porcentaje sobre el volumen negociado.
  • Cánones de bolsa y liquidación: tasas oficiales fijadas por el operador del mercado y la sociedad de compensación. Son costes obligatorios que el intermediario traslada al cliente.
  • Comisión de custodia y administración: cobro periódico (mensual o trimestral) por mantener depositadas tus acciones en la cuenta de valores. Este coste suele mantenerse en la banca tradicional.
  • Comisión por cambio de divisa: se aplica al comprar valores que cotizan en monedas distintas al euro, como las acciones de empresas estadounidenses.

El régimen bajo el que se guardan tus títulos también influye en el coste y en la gestión de tus derechos:

  • Cuentas nominativas: las acciones se inscriben directamente a tu nombre en el depositario central del mercado español. Es el modelo tradicional, permite ejercer los derechos de asistencia y voto en junta con facilidad, pero suele implicar costes de custodia más altos.
  • Cuentas globales: los títulos se registran a nombre del intermediario por cuenta de sus clientes, aunque el bróker lleva un registro individualizado e inequívoco de tu posición. Permite abaratar las comisiones.

¿Cómo tributan las acciones de una empresa?

Los beneficios obtenidos tributan en la base imponible del ahorro del IRPF. Dentro de la declaración de la Renta, los rendimientos se dividen en dos categorías principales:
  • Dividendos: tributan como rendimientos del capital mobiliario en el momento en que se perciben.
  • Compraventa de acciones: las ganancias o pérdidas derivadas de la transmisión de títulos se declaran como ganancias y pérdidas patrimoniales.

A la base imponible del ahorro se le aplican los tipos impositivos oficiales del IRPF, del 19 al 30 % en función del importe total de las ganancias obtenidas durante el ejercicio fiscal.

A la hora de presentar tu declaración, debes tener en cuenta tres normas básicas:

  • Compensación de pérdidas y ganancias: si cierras operaciones con pérdidas, puedes compensarlas con las ganancias patrimoniales de ese mismo ejercicio. Si el saldo sigue siendo negativo, puedes compensar hasta un 25 % del saldo positivo de los rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses de depósitos) y arrastrar las pérdidas pendientes durante los 4 años siguientes.
  • Regla de los dos meses (norma anti-aplicación): en España no puedes computar una pérdida fiscal por la venta de una acción si has vuelto a comprar títulos homogéneos dentro de los dos meses anteriores o posteriores a la venta.
  • Formulario W-8BEN: si inviertes en acciones de EE. UU., debes tramitar el formulario W-8BEN a través de tu bróker para reducir la retención fiscal en origen del 30 al 15 % según el convenio bilateral. Posteriormente, al confeccionar tu declaración de la Renta, podrás aplicar la deducción por doble imposición internacional para no tributar dos veces por los mismos rendimientos. 

Para consultar las casillas exactas de la declaración y el procedimiento paso a paso, puedes acudir a la sede electrónica de la Agencia Tributaria (AEAT) o consultar con un asesor fiscal según tu situación particular.

Ventajas de comprar acciones de una empresa

Estas son las principales ventajas de comprar acciones de empresas:

  • Liquidez: normalmente puedes venderlas y convertirlas en efectivo al precio de mercado. La venta no garantiza rentabilidad.
  • Variedad: hay muchas acciones en el mercado y eso hace que puedas elegir entre diferentes riesgos y rentabilidades.
  • Diversificación: esa variedad de la que hablábamos en el punto anterior también implica que los inversores puedan diversificar su cartera de inversión eligiendo acciones de diferentes industrias o países.
  • Rentabilidad: todas las inversiones implican un riesgo, pero también pueden darte rentabilidad. Históricamente, las acciones han mostrado mayor volatilidad y potencial de rentabilidad que la renta fija, aunque no hay garantías y puedes perder capital.

Riesgos de comprar acciones de una empresa

  • Riesgo de mercado: fluctuaciones de precios derivadas de ciclos económicos, tipos de interés o acontecimientos geopolíticos.
  • Riesgo específico: problemas operativos, financieros o de gestión propios de la empresa elegida.
  • Riesgo de divisa: variaciones en los tipos de cambio al comprar títulos nominados en dólares, libras u otras monedas.
  • Riesgo de liquidez: dificultad para encontrar contrapartida de compra o venta a un precio justo, especialmente común en pequeñas cotizadas.

¿Dónde comprar acciones de empresas?

Mercados donde se negocian las acciones

Las acciones se compran y venden en mercados organizados, supervisados por las autoridades competentes. En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) supervisa los principales tipos:

  • Mercados regulados: agrupan a las grandes empresas que cotizan en bolsas como la de Madrid o Barcelona. Suelen ofrecer mayor transparencia y liquidez.
  • Mercados alternativos: como BME Growth, orientado a empresas medianas o en expansión. Pueden implicar un mayor riesgo y un menor volumen de negociación, pero facilitan el acceso al mercado de capitales.

Canales para comprar acciones

Los inversores particulares pueden operar en los mercados a través de intermediarios financieros autorizados:

  • Bancos y entidades financieras: permiten comprar y vender acciones desde sus plataformas de inversión.
  • Brókeres online: ofrecen acceso directo a distintos mercados, normalmente con comisiones competitivas.
  • Sociedades de valores o gestoras: ejecutan órdenes dentro de servicios de gestión o asesoramiento.

Antes de operar, recuerda comprobar que el intermediario esté registrado en la CNMV o en otra autoridad europea reconocida.

Preguntas frecuentes sobre acciones de empresas

Puedes invertir en acciones comprándolas directamente a través de un bróker o banco, o mediante fondos y ETF con acciones de varias compañías. Antes de hacerlo, infórmate sobre los riesgos, las comisiones y los impuestos. Recuerda que el valor de las acciones puede subir o bajar y que no hay garantía de obtener beneficios.

Aunque hay acciones fraccionadas desde 1 €, operar con cantidades muy pequeñas a través de un intermediario puede no ser eficiente debido a las comisiones.
Invertir en acciones conlleva riesgos. Su valor puede subir o bajar según la evolución del mercado y de la empresa emisora, por lo que puedes perder parte o todo el dinero invertido. Aunque las acciones se negocian en mercados regulados, esto no elimina el riesgo.

Al comprar una acción, inviertes en una sola empresa y asumes su riesgo. En cambio, un fondo de inversión reúne el dinero de muchas personas para invertir en distintas empresas o activos, lo que ayuda a diversificar el riesgo. En ambos casos, el valor puede subir o bajar y no hay garantía de rentabilidad.

Las acciones son propiedad del inversor y no forman parte del balance del intermediario (segregación de activos). En caso de fraude o irregularidades operativas, el Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN) en España cubre hasta 100.000 € por titular para el dinero o los valores no restituidos por entidades adheridas.
El precio de una acción cotizada lo determina la ley de la oferta y la demanda en el mercado bursátil. A lo largo de la sesión de negociación, los inversores introducen órdenes de compra y de venta a través de sus intermediarios. Cuando el precio que un comprador está dispuesto a pagar coincide con el que solicita un vendedor, la orden se casa y se fija el último precio de cotización.
Revisa la correspondencia y los extractos periódicos de tus cuentas bancarias. Si sospechas que puedes tener acciones adquiridas hace tiempo o procedentes de una herencia, puedes consultar directamente en tu banco habitual para solicitar un certificado de posiciones globales. En los casos en que la entidad original haya cambiado de nombre o haya sido absorbida por otra corporación, los herederos o titulares legítimos pueden acudir a la entidad sucesora o consultar con el intermediario liquidador para localizar los registros correspondientes.
Sí, mediante una donación en vida. En el caso de acciones cotizadas, la transmisión se gestiona a través de la entidad depositaria donde se encuentran los títulos y suele formalizarse en un documento público ante notario. El donatario debe liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el donante debe declarar la operación en su IRPF si el valor de cotización de la acción en el momento de la donación es superior a su coste de adquisición original.
El valor de una acción se calcula principalmente bajo tres enfoques:
  • Valor de mercado (cotización): es el precio en tiempo real fijado por la oferta y la demanda en bolsa. Equivale a dividir la capitalización bursátil de la empresa entre el número de acciones en circulación.
  • Valor contable (en libros): representa el valor teórico según el balance oficial de la sociedad. Se obtiene al dividir el patrimonio neto (bienes y derechos menos deudas) entre el número total de títulos.
  • Valor intrínseco: es una estimación calculada mediante análisis fundamental a partir de expectativas de beneficios, flujos de caja futuros y ratios financieros como el PER.
La información ofrecida por Raisin tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal ni financiero.