Es un producto financiero que combina un depósito con una inversión, cuya rentabilidad depende de la evolución de uno o varios activos subyacentes.
Las ganancias de un depósito estructurado dependen (de forma total o parcial) del rendimiento de los productos de inversión.
El capital invertido está garantizado de forma total o parcial. Si no lo está, se trata de una nota o bono estructurado, no de un depósito.
Un depósito estructurado es un producto de ahorro bancario con un plazo de vencimiento fijo, cuya rentabilidad no es fija, sino que está vinculada a la evolución de uno o varios activos financieros de referencia, los activos subyacentes. A diferencia de una cuenta tradicional, el interés final depende del cumplimiento de las condiciones fijadas en el contrato bancario.
Los depósitos estructurados suelen estar dirigidos a inversores con un perfil de riesgo medio o alto, como el inversor moderado o el inversor agresivo, que buscan poder obtener una rentabilidad más alta aunque eso implique asumir más riesgo.
De este modo, pueden ser una opción para inversores que quieran una rentabilidad superior a la de los productos de bajo riesgo, pero sin asumir el riesgo de activos más volátiles.
Estas son las características principales de un depósito estructurado:
Es un producto de ahorro e inversión que combina renta fija y renta variable.
Su rentabilidad es variable porque depende de los activos subyacentes.
Es una inversión a medio y largo plazo. Por eso, no es una buena opción si necesitas acceder a tu dinero a corto plazo.
No suele admitir cancelaciones anticipadas, y si lo hace es muy probable que haya comisiones.
La mayoría garantizan todo el capital invertido al llegar al vencimiento. Otros modelos contemplan una protección parcial prefijada.
La segunda ventaja de los depósitos estructurados es su rentabilidad, que puede ser más alta que la de los productos de bajo riesgo. Si los activos subyacentes evolucionan favorablemente, el rendimiento podría ser superior, aunque no está garantizado y puede variar según el mercado.
A continuación puedes ver las principales diferencias entre un depósito estructurado y un depósito a plazo fijo:
En la siguiente tabla puedes ver un resumen con las principales diferencias:
Rentabilidad | Conocida de antemano, interés fijo garantizado en el contrato. | Condicionada al activo subyacente, dentro de los límites pactados. |
Riesgo | Bajo. | Medio o alto, según la estructura y el subyacente. |
Garantía del capital | Hasta 100.000 € por depositante y banco por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad. | Puede ser total o parcial. |
Liquidez | El dinero se recupera después del plazo de vencimiento. | Limitada. La cancelación anticipada puede implicar pérdidas. |
Sí, siempre que se trate de un depósito contratado en una entidad de crédito adherida al sistema de garantía de depósitos de su país. En ese caso, cuenta con la protección legal de hasta 100.000 € por depositante y banco.
La rentabilidad dependerá de la evolución del activo subyacente.
Por lo general, los depósitos estructurados no se pueden cancelar antes del plazo de vencimiento. Si existe esa posibilidad, puede que la entidad te penalice con una comisión.