¿Alguna vez has leído sobre la prima de riesgo pero no sabes qué es? ¿Te gustaría entender las políticas monetarias? Si quieres aprender más sobre finanzas, echa un vistazo a nuestras páginas de educación financiera. En ellas podrás descubrir el significado de los términos más importantes y cómo funciona la economía.
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Conocer los términos financieros que existen, lo que significan y qué papel juegan en la economía es muy importante. Aunque no seas un inversor experimentado o no tengas demasiado interés en el mundo financiero, siempre es útil que tengas unos conocimientos mínimos sobre la materia. Así, podrás acceder a oportunidades que pueden darte rentabilidad por tu dinero.
Imagina que eres asalariado y que ganas 1.500 € netos al mes. De esos 1.500 €, gastas 400 en la hipoteca y otros 600 los utilizas para pagar facturas, comida y otros gastos. Por tanto, puedes tener un ahorro de 500 € al mes. Al cabo de 5 años, tendrás un capital de 30.000 €. ¿Sabías que puedes contratar productos de ahorro que pueden darte rentabilidad? Tanto si eliges productos de ahorro como si optas por productos de inversión como los derivados financieros y las acciones de empresa, debes entender diferentes términos para comprender mejor qué decisiones podrían adaptarse a tu perfil inversor.
Entender los conceptos financieros no solo te ayudará a elegir productos bancarios, sino también a decidir qué perfil de inversor eres y cuáles son tus objetivos. Siguiendo con el ejemplo anterior, se pueden dar dos situaciones: la persona quiere rentabilizar esos 30.000 € con el riesgo mínimo; o quiere obtener la máxima rentabilidad. En el primer caso, la rentabilidad no será la más alta, pero una cuenta de ahorro, un depósito o productos de renta fija como los Bonos del Estado le darán intereses por sus ahorros. En el segundo caso, tendrá que asumir más riesgos, por ejemplo, invirtiendo en productos de renta variable. Sin embargo, puede obtener una rentabilidad más alta, sin olvidar que la rentabilidad no está garantizada y que depende del tipo de producto y de las condiciones del mercado.
Cada persona puede combinar productos de ahorro e inversión según sus necesidades, siempre comprendiendo el nivel de riesgo y la rentabilidad esperada de cada uno. Recuerda que los productos de inversión implican riesgo de pérdida de capital.