¿Qué es la abundancia económica y cómo se consigue?

La abundancia económica es un concepto que trata de medir la riqueza de un individuo: su patrimonio personal, ingresos y solvencia. Sigue leyendo y descubre con Raisin todo lo que debes saber sobre la abundancia financiera o económica, y cómo conseguirla para poder vivir de forma holgada.

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Última actualización: 19/02/2026

En pocas palabras

  • La abundancia económica mide la riqueza de una persona y es la situación en que se tienen tantos recursos económicos que se puede vivir con privilegios.

  • Para alcanzarla tienes que gastar menos de lo que ganas y aumentar tus ingresos. Por ejemplo, rentabilizando tu dinero con depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro.

  • Cambiar tu percepción de los activos financieros, ser constante y pensar a largo plazo son otros consejos para conseguirla.

  • Si tienes abundancia económica, podrás disfrutar de la libertad financiera y tener un estilo de vida holgado.

¿Qué es la abundancia financiera o económica?

El movimiento FIRE (acrónimo en inglés para Financial Independence Retirement Early o independencia financiera, jubilación anticipada) ha impulsado la filosofía de la abundancia económica: la situación en que una persona dispone de tantos recursos económicos que puede tener un estilo de vida sin privaciones de ningún tipo. Es también el objetivo que todos, en mayor o menor medida, deseamos lograr algún día, pero solo unos pocos lo consiguen, y no precisamente sin esfuerzo.

De hecho, para llegar a este nivel tan ambicioso, tus activos deberían generar, al menos, cinco veces la cantidad de dinero que necesitas para vivir de forma cómoda. Debes acumular un patrimonio que te permita obtener unos ingresos pasivos lo suficientemente elevados como para no tener que preocuparte nunca más por tus ingresos, con independencia de tu estilo de vida. En otras palabras, conseguir abundancia económica te dará libertad financiera.

Pero para llegar a la abundancia financiera no vale solo con ahorrar, debes formarte constantemente para identificar nuevas oportunidades de inversión y estar preparado para gestionar tus activos de forma adecuada. Es decir, requiere gran dedicación, constancia y talento. Un esfuerzo que no siempre se ve recompensado.

Consejos para tener abundancia económica

Aunque la abundancia económica está al alcance de pocas personas, hay una serie de pautas que pueden ayudarte:

Gasta menos de lo que ingresas

Muchas personas no saben gestionar correctamente sus finanzas personales o necesitan gastar mucho dinero para sentirse plenas y felices. Sin embargo, gastar mucho o todo lo que ingresas está reñido con la abundancia financiera. Es más, el primer mandamiento para obtener riqueza es ahorrar, tener más ingresos que gastos.

Puede que ahorrar no te resulte fácil si tienes pocos ingresos para pagar tus gastos esenciales, con todo, debes hacer lo posible por lograrlo. Para ello, utiliza algunos métodos para ahorrar, como el método Kakebo o la regla 50-30-20.

Consigue más fuentes de ingresos

¿No puedes reducir tus gastos? Entonces intenta aumentar tus ingresos. Internet y las nuevas tecnologías han facilitado la búsqueda de nuevos empleos que pueden servirte para tener más fuentes de ingresos. Si consigues diversificarlas, serás menos vulnerable a las crisis económicas y a los cisnes negros, ya que la pérdida de uno de los empleos no afectará tanto a tu situación financiera.

También puedes obtener una rentabilidad de tus ahorros. Si tienes alta aversión al riesgo, contrata productos de ahorro como los depósitos y las cuentas remuneradas. Estos productos bancarios tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6, y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos nacional.

En Raisin puedes acceder a depósitos bancarios y cuentas de ahorro de entidades europeas y españolas, y comparar fácilmente rentabilidades.

Cambia tu percepción de los activos financieros

En general, existe una percepción incorrecta del concepto de riqueza y de los activos financieros. Según Robert Kiyosaki, uno de los autores más reconocidos en el mundo del ahorro y la inversión familiar, un activo es todo lo que coloca dinero en tu bolsillo, y un pasivo financiero lo que lo saca.

Por tanto, un activo-pasivo es aquello que genera la ilusión de incremento de riqueza, pero, en realidad, solo cambia la percepción de tu patrimonio. El ejemplo clásico es el del coche: como inversión, es simplemente una ilusión porque desde el momento en el que se saca del concesionario va perdiendo valor y, además, sigue generando flujos de caja negativos si se financia con deuda.

Intenta ser constante y pensar a largo plazo

Nada te va a hacer rico de la noche a la mañana. La lotería y los juegos de azar son cuestión de suerte y solo unos pocos privilegiados consiguen llevarse el premio gordo. Lo mismo ocurre con las inversiones. Ganar dinero en poco tiempo al, por ejemplo, invertir en bolsa o con las mejores criptomonedas para invertir por capitalización es complejo, y lo más probable es que acabes perdiendo buena parte de tu patrimonio, sobre todo si no tienes suficientes conocimientos financieros.

La abundancia financiera se consigue a largo plazo, ahorrando e invirtiendo parte de tus ingresos todos los meses, ya sean ingresos activos o ingresos pasivos, y, a ser posible, aprovechando el interés compuesto. Igualmente, a largo plazo la rentabilidad suele ser más alta.

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Hábitos comunes de las personas con abundancia económica

¿Te preguntas cómo tener abundancia económica? Estos son los hábitos que suelen tener las personas con abundancia financiera:

Planificación financiera efectiva

Establecen metas financieras realistas y alcanzables. O dicho de otro modo, si tu salario neto mensual es de 2.500 € y tienes una hipoteca de 1.000 €, es muy poco probable que ahorres 1.200 € al mes.

Utilizan métodos de ahorro con los que ahorran casi sin darse cuenta, como el método de ahorro del céntimo o el método de ahorro Harv Eker. Después, mueven el dinero que van acumulando a productos de ahorro o inversión.

Control de gastos y consumo inteligente

Se deshacen de los gastos hormiga, pues son desembolsos que afectan a la capacidad de ahorro. También eliminan otras formas de malgastar dinero, como las compras impulsivas y las tarjetas de crédito. Asimismo, consumen de forma inteligente y consciente: compran marcas blancas, aprovechan las ofertas de última hora, viajan en temporada baja, etc.

Inversión en educación financiera

Leen libros sobre finanzas personales, como Padre rico, padre pobre y El hombre más rico de Babilonia. Estos son dos títulos muy populares con los que adquieren enseñanzas que les acercan a sus metas financieras.

¿Cómo no alcanzar la abundancia financiera? Errores típicos

Para alcanzar una gestión eficiente de tus finanzas, es fundamental identificar ciertas prácticas que, a menudo de forma invisible, pueden frenar el crecimiento de tu patrimonio. Evitar estos errores comunes te permitirá tomar decisiones más fundamentadas y alineadas con tus objetivos.
  • La inflación del estilo de vida: ocurre cuando, ante un incremento de ingresos, aumentamos proporcionalmente nuestros gastos superfluos en lugar de fortalecer nuestra capacidad de ahorro.

    Enfoque Raisin: considera destinar una parte de cada mejora salarial a productos de ahorro regulados. Esto te permite optimizar tu potencial financiero sin renunciar a una mejor calidad de vida.
  • Ausencia de una planificación estructurada: no definir metas claras dificulta la elección del producto financiero adecuado (por ejemplo, elegir entre un depósito a plazo fijo o una cuenta de ahorro).

    Enfoque Raisin: utiliza objetivos SMART para ahorrar (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales), así serán realistas y motivadores.
  • Coexistencia de deudas de alto coste y ahorro: mantener deudas con tipos de interés elevados (como tarjetas de crédito) mientras se intenta ahorrar puede resultar ineficiente.

    Enfoque Raisin: evalúa el impacto de tus intereses pasivos. A menudo, reducir deuda con intereses elevados es un paso previo lógico antes de buscar maximizar la rentabilidad de tus ahorros.
  • Falta de educación financiera continua: delegar decisiones críticas sin entender los mecanismos básicos puede generar inseguridad o inacción.

    Enfoque Raisin: la formación financiera es tu mejor herramienta. Dedicar tiempo a fuentes fiables te permite comparar productos con transparencia y elegir la opción que mejor se adapte a tu perfil de inversor.
  • Búsqueda de rendimientos irreales: el mercado ofrece múltiples opciones, pero aquellas que prometen rentabilidades extraordinarias en tiempos récord suelen llevar asociados riesgos elevados o falta de regulación.

    Enfoque Raisin: la estabilidad financiera suele ser fruto de la constancia y la diversificación con productos de bajo riesgo.

La abundancia económica no es un juego sencillo

Ninguno de estos consejos y hábitos te hará rico de un día para otro. Es necesario que los pongas en marcha cuanto antes y que seas constante y disciplinado para seguir con tu plan de ahorro. Así, conseguirás tus objetivos, y aunque pueden estar alejados de la abundancia económica y centrarse solo en ahorrar para la jubilación, al menos te acercarán a ella.

Preguntas frecuentes sobre abundancia financiera

La base de la salud financiera no es solo cuánto se gana, sino cuánto se conserva. Incluso con ingresos moderados, la clave reside en la constancia y en poder sacar partido al interés compuesto. Empezar a ahorrar una cantidad pequeña permite generar un fondo de emergencia que aporta tranquilidad a largo plazo.

Seguridad financiera se alcanza cuando tienes ahorros suficientes para cubrir tus gastos esenciales de tres a seis meses. Por otro lado, la libertad financiera es el estado en el que tus ingresos pasivos cubren la totalidad de tus gastos anuales, permitiéndote decidir si quieres seguir trabajando o no.

Aunque cada situación es única, una referencia muy extendida es la regla 50/30/20: destinar el 50 % a necesidades básicas, el 30 % a gastos personales y el 20 % al ahorro o la inversión. Si este porcentaje te resulta inviable, puedes empezar con otra cifra y aumentarla progresivamente.