Cada vez más inversores se interesan por la inversión sostenible. Pero ¿qué es exactamente y en qué se diferencia de otros tipos de inversión? Sigue leyendo y descubre con Raisin todo lo que debes saber sobre la inversión financieramente sostenible.
Es una inversión con activos elegidos según
Puede ofrecer una rentabilidad a largo plazo y es una forma de contribuir a mejorar la sociedad y el medio ambiente.
Un ejemplo de este tipo de inversión es un bono verde o un fondo de inversión sostenible.
El greenwashing consiste en presentar un producto más sostenible de lo que es.
Una inversión sostenible es aquella en la que los activos financieros se seleccionan según varios criterios que defienden la sostenibilidad:
Criterios ambientales (A): relacionados con el cambio climático, su impacto en el planeta y el respeto por el medio ambiente.
Criterios sociales (S): las condiciones laborales de una empresa, si defiende los derechos de los trabajadores, etc.
Estos criterios se conocen como ASG, o ESG, por sus siglas en inglés. Por tanto, las acciones de una empresa que se dedica a los juegos de azar o a las armas no serían una inversión sostenible porque no respetan dichos criterios. Pero sí lo serían los fondos sostenibles, entre otras opciones de inversión.
Objetivo | Obtener rentabilidad | Obtener rentabilidad + impacto ASG |
Riesgos | Mercado | Mercado + riesgos ESG |
Análisis | Financiero | Financiero y sostenible |
Horizonte | Corto, medio o largo plazo | Medio o largo plazo |
La inversión temática elige sectores sostenibles o tendencias que impulsan un cambio positivo. Algunos ejemplos son la energía verde, la gestión del agua, la salud, la movilidad sostenible o la tecnología limpia.
Carteras de inversión con criterios ASG en el análisis financiero tradicional. No se trata de excluir empresas, sino de evaluar cómo los factores ASG afectan a su rendimiento y riesgos.
Fondos de inversión Artículo 9 | 40 | Impacto |
ETF energías limpias | 30 | Temático |
Bonos verdes UE | 20 | Renta fija ASG |
Depósito sostenible | 10 | Bajo riesgo |
Estas son las ventajas principales de elegir una inversión sostenible:
Rentabilidad a largo plazo: una inversión financieramente sostenible puede darte una ganancia sólida en el largo plazo.
Contribución al bienestar social y ambiental: al invertir de forma sostenible, contribuyes a que la sociedad y el medio ambiente mejoren. De hecho, también existe deuda pública verde; en el caso de España, los bonos verdes.
Transparencia: suelen ser productos de ahorro e inversión transparentes, por lo que el inversor puede acceder a la información del producto de forma fácil. Esto significa que comparar tipos de interés, rentabilidades potenciales e indicadores de riesgo es sencillo.
El Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles, en vigor desde marzo de 2021, obliga a las gestoras de fondos y a los asesores financieros a informar de manera clara sobre los riesgos y características ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) de sus productos.
Su objetivo es prevenir el greenwashing y que comparar fondos sostenibles sea más fácil. Para ello, clasifica los productos financieros en tres categorías principales:
La taxonomía verde europea es un sistema común que define qué actividades económicas pueden considerarse sostenibles dentro de la UE. Sus criterios técnicos se basan en seis objetivos medioambientales: la mitigación del cambio climático, la adaptación, el uso sostenible del agua, la economía circular, la prevención de la contaminación y la protección de la biodiversidad.
Para que una actividad se clasifique como sostenible, debe:
La ESMA exige que las entidades financieras integren los factores ASG en su gobernanza, control de riesgos y divulgación pública, mientras que el BCE ha incorporado criterios climáticos en sus evaluaciones de supervisión bancaria (Pilar 2) y en sus políticas de compras de activos.
De esta forma, refuerzan la credibilidad y coherencia del ecosistema financiero sostenible europeo.
Invertir de forma sostenible no implica necesariamente una menor rentabilidad. Al igual que en cualquier inversión, la ganancia y el riesgo dependen de los activos que tenga la cartera de inversión. Por lo general, a mayor riesgo, más ganancia puede darte una inversión, pero más dinero puedes perder.