Los fondos monetarios son un tipo de fondo bastante peculiar, ya que centran su inversión en activos a muy corto plazo. Pueden proporcionar bastante estabilidad y liquidez al inversor, pero un beneficio bajo. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
Los fondos monetarios limitan su cartera de inversión a activos de renta fija a muy corto plazo, en general, no superan los 6 meses.
Tienen una liquidez alta, ya que están obligados a aceptar reembolsos y suscripciones de manera diaria.
A muy corto plazo pueden ofrecer una rentabilidad superior a la de otros productos.
Un fondo monetario es una Institución de Inversión Colectiva (IIC) con una política de inversión muy específica. Estos fondos de inversión se centran en activos del mercado monetario a corto o muy corto plazo. En concreto, en activos de renta fija con un vencimiento medio de seis meses, aunque pueden llegar a vencimientos de hasta dos años.
Por ende, no tienen en su cartera de inversión activos de renta variable. Además, si invierten en activos denominados en otras divisas (como el dólar o el yen), el riesgo de tipo de cambio debe estar totalmente cubierto mediante instrumentos derivados.
Estas características los convierten en una opción muy líquida y estable, apta para aquellos ahorradores que busquen estabilidad y baja volatilidad. De hecho, también se utilizan como valor refugio, sobre todo ante escenarios bajistas o de alta volatilidad e incertidumbre.
Ventajas | Desventajas |
Comisiones más bajas. | Bajas rentabilidades. |
Menor riesgo y volatilidad que la renta variable. | La rentabilidad puede llegar a ser negativa. |
Suelen utilizarse para reducir la volatilidad general de una cartera de inversión. | Cuando el Banco Central Europeo baja tipos, suelen ser los productos que más bajan sus rentabilidades. |
Alta liquidez. |
Un fondo monetario funciona como cualquier otro fondo de inversión. Por un lado, hay una gestora del fondo que lo promociona y administra, por otro, una entidad depositaria que guarda y vigila el capital.
Los partícipes aportan capital al fondo monetario a cambio de una rentabilidad, pero pagan una comisión, tanto de depósito como de gestión. No obstante, los fondos monetarios, para ser considerados como tales, limitan su política de inversión de la siguiente manera:
El vencimiento medio de los activos no puede ser superior a los seis meses.
Los fondos monetarios se rigen por la normativa europea (Reglamento UE 2017/1131) y se dividen en dos categorías: a corto plazo (con un vencimiento medio ponderado de hasta 60 días) y estándar (con un vencimiento medio ponderado de hasta seis meses).
No incluyen valores de renta variable, materias primas o deuda subordinada.
La sociedad gestora debe realizar una evaluación interna estricta de la calidad crediticia de los emisores para garantizar que todos los activos sean de alta calidad.
De esta forma, los mercados monetarios a los que acuden los fondos monetarios para conformar su cartera de activos siguiendo los preceptos anteriores son los siguientes:
Mercados de deuda pública: son la deuda que emiten los gobiernos de los países para financiar sus partidas de gasto. Por ejemplo, las Letras del Tesoro en España.
Mercados interbancarios: el principal propósito de estos mercados es que los bancos se presten dinero entre ellos. Se trata de operaciones a muy corto plazo, de menos de una semana.
Mercado de activos empresariales: las empresas acuden a este mercado para satisfacer sus necesidades de financiación. Para ello, ofrecen inversiones a corto plazo, principalmente pagarés.
Como ves, los activos financieros de los fondos monetarios están limitados. Por eso, es un tipo de inversión de bajo riesgo, con poca volatilidad y muy líquida. Es más, los fondos monetarios están obligados a aceptar suscripciones de nuevos partícipes todos los días, así como reembolsos y devoluciones. De ahí que sus activos sean muy líquidos.
Al tener un riesgo bajo y una liquidez elevada, ofrecen una rentabilidad baja, que puede llegar a ser negativa. Concretamente, la rentabilidad varía según la política monetaria del Banco Central Europeo y el tipo de interés al que el BCE presta dinero a los bancos.
En este sentido, el BCE tiende a subir los tipos cuando hay inflación (mayor rentabilidad de los fondos monetarios), pero si hay estancamiento económico, el BCE bajará los tipos de interés (y la rentabilidad será menor). La rentabilidad de estos fondos toma como referencia el tipo €STR (Euro Short-Term Rate), el índice oficial del BCE que refleja el coste del dinero a muy corto plazo en la eurozona.
Fiscalidad: los fondos monetarios en España se benefician del régimen de traspasos. Esto significa que puedes mover tu capital de un fondo monetario a otro fondo de inversión sin tener que tributar por las ganancias acumuladas en ese momento. Solo se tributa, en la base imponible del ahorro con tipos impositivos del 19 al 30 %, al hacer el reembolso a tu cuenta bancaria.
Algunos de los activos en los que invierte un fondo monetario son: Letras del Tesoro, bonos corporativos a muy corto plazo, acuerdos de recompra, depósitos a corto plazo, deuda soberana.
Letras del Tesoro | De tres a 12 meses. | Bajo riesgo. | Deuda pública de España (o de otros países de la UE). |
Bonos corporativos | Uno o dos años. | Bajo riesgo. | Bonos de empresas que buscan financiación. |
Depósitos bancarios | De un mes a 12 meses. | Bajo riesgo. | Depósitos a plazo de bancos de la UE. |
Fondo monetario empresarial: compuesto por pagarés de empresas.
La principal diferencia entre un fondo monetario y un fondo de renta fija es que en el primero la mayoría de los activos (el 90 %) debe tener un plazo de vencimiento de menos de dos años. En los fondos de renta fija no existe este requisito. Asimismo, los fondos monetarios están obligados por normativa europea a aplicar criterios internos muy estrictos de alta calidad crediticia, mientras que los fondos de renta fija estándar pueden asumir mayor riesgo crediticio.
Plazo | La mayoría de activos deben tener un plazo inferior a dos años. | Puede ser a corto, medio o largo plazo, según los activos. |
Riesgo | Muy bajo. | Bajo o medio. |
Volatilidad | Muy baja. | Más que en los fondos monetarios. |
Rentabilidad | Baja. | Suele ser más alta. |
Objetivo | Liquidez. | Obtener rentabilidad. |
Inversión | Invierte en activos muy líquidos y de corto plazo. | Replica un índice bursátil. |
Objetivo | Reservar capital y ofrecer rentabilidad muy estable. | Igualar el comportamiento del mercado al que replica. |
Riesgo | Bajo, pero el cero cero no existe. | Medio o alto, según el índice. |
Rentabilidad | Moderada y depende de los tipos de interés a corto plazo. | Puede dar más rentabilidad que un fondo monetario, pero el inversor asume más riesgo porque la volatilidad es más alta. |
Plazo | Es una inversión para aparcar dinero temporalmente o gestionar liquidez. | Inversión a largo plazo. |
Si, tras conocer cómo funcionan los fondos monetarios, consideras que no encajan con tus objetivos de ahorro, puedes optar por contratar depósitos bancarios o cuentas remuneradas.
A través de Raisin puedes comparar depósitos y cuentas de ahorro de distintos bancos europeos y españoles (actualmente, hasta un 3,75 % TAE y un 2,36 % TAE, respectivamente). Cada entidad establece sus propias condiciones y tipos de interés, que pueden variar con el tiempo. Antes de contratar, revisa siempre el plazo y la TAE.
Estos productos de ahorro son de bajo riesgo: tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el sistema de garantía de depósitos del país de la entidad.
El riesgo de los fondos monetarios es muy bajo, pero las decisiones del BCE, que afectan directamente a los tipos de interés de mercado y al índice €STR, pueden reducir su rendimiento.
Sí puedes perder dinero en un fondo monetario porque la rentabilidad no está garantizada. Sin embargo, las pérdidas son poco habituales debido a la elevada calidad crediticia de los activos y a sus plazos de vencimiento tan cortos.
Las rentabilidades de los fondos monetarios han aumentado por las subidas de tipos del BCE. Pueden situarse en el rango 2–3 % en 2026.