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Actualizado el: 22 de septiembre de 2026

Inversión sostenible: qué es, definición, beneficios y ejemplos (guía completa)

Cada vez más inversores se interesan por la inversión sostenible. Pero ¿qué es exactamente y en qué se diferencia de otros tipos de inversión? Sigue leyendo y descubre con Raisin todo lo que debes saber sobre la inversión financieramente sostenible.

En pocas palabras

  • Es una inversión con activos elegidos según criterios ambientales, sociales y de buen gobierno.

  • Puede ofrecer una rentabilidad a largo plazo y es una forma de contribuir a mejorar la sociedad y el medio ambiente.

  • Un ejemplo de este tipo de inversión es un bono verde o un fondo de inversión sostenible.

  • El greenwashing consiste en presentar un producto más sostenible de lo que es.

¿Qué es la inversión sostenible?

Una inversión sostenible es aquella en la que los activos financieros se seleccionan según varios criterios que defienden la sostenibilidad:

  • Criterios ambientales (A): relacionados con el cambio climático, su impacto en el planeta y el respeto por el medio ambiente.

  • Criterios sociales (S): las condiciones laborales de una empresa, si defiende los derechos de los trabajadores, etc. 

  • Criterios de buen gobierno (G): empresas que respetan la diversidad, la influencia política, y la fiscalidad.

Estos criterios se conocen como ASG, o ESG, por sus siglas en inglés. Por tanto, las acciones de una empresa que se dedica a los juegos de azar o a las armas no serían una inversión sostenible porque no respetan dichos criterios. Pero sí lo serían los fondos sostenibles, entre otras opciones de inversión.

Inversión tradicionalInversión sostenible

Objetivo

Obtener rentabilidad

Obtener rentabilidad + impacto ASG

Riesgos

Mercado

Mercado + riesgos ESG

Análisis

Financiero

Financiero y sostenible

Horizonte

Corto, medio o largo plazo

Medio o largo plazo

Principios clave de la inversión sostenible

Criterios ambientales (A)

  • Reducción de emisiones,
  • gestión energética,
  • economía circular.

Criterios sociales (S)

  • Derechos laborales,
  • igualdad y diversidad,
  • protección de consumidores.

Criterios de gobernanza (G)

  • Transparencia,
  • anticorrupción,
  • composición del consejo.

Tipos de inversión sostenible

Inversión socialmente responsable (ISR)

La inversión socialmente responsable (ISR) consiste en excluir o seleccionar empresas según criterios éticos, sociales y ambientales. Evita sectores controvertidos (como el tabaco o las armas) y prioriza aquellos con buenas prácticas en derechos humanos, sostenibilidad o gobierno corporativo. Su objetivo es equilibrar rentabilidad y ética.

Inversión de impacto

La meta de la inversión de impacto es generar un impacto social o ambiental positivo y medible, además de un beneficio económico para el inversor. Invierte en proyectos o empresas que abordan desafíos globales como la pobreza, la educación o el cambio climático. A diferencia de la ISR, el impacto es intencionado y cuantificable.

Inversión temática

La inversión temática elige sectores sostenibles o tendencias que impulsan un cambio positivo. Algunos ejemplos son la energía verde, la gestión del agua, la salud, la movilidad sostenible o la tecnología limpia.

Carteras tradicionales

Carteras de inversión con criterios ASG en el análisis financiero tradicional. No se trata de excluir empresas, sino de evaluar cómo los factores ASG afectan a su rendimiento y riesgos.

Fondos monetarios sostenibles

Los fondos monetarios sostenibles son productos de inversión de bajo riesgo que invierten en activos de deuda pública o corporativa a muy corto plazo que cumplen con criterios ASG (clasificados habitualmente bajo el Artículo 8 u 9 del Reglamento SFDR). Permiten mantener una liquidez elevada y preservar el capital integrando la sostenibilidad, lo que los convierte en una opción idónea para gestionar la liquidez o la parte más conservadora de tu cartera.

Cómo empezar a invertir de forma sostenible (guía paso a paso)

  • Paso 1. Define tu perfil de inversor, o dicho de otro modo, tus objetivos y tu tolerancia al riesgo.
  • Paso 2. Compara inversiones sostenibles según tu horizonte temporal y nivel de riesgo, incorporando opciones como fondos monetarios sostenibles, fondos de inversión ISR, depósitos verdes o bonos verdes. Comprueba siempre su clasificación ASG (Artículo 8 u 9 del SFDR) en su documentación oficial.
  • Paso 3. Revisa su documentación oficial: informe ASG, impacto medido, exclusiones, etc. 
  • Paso 4. Monitoriza el impacto y el rendimiento financiero de tu inversión sostenible. 

Ejemplos reales de inversión sostenible

Algunos ejemplos son: energías renovables: solar, eólica, hidrógeno verde; bonos verdes emitidos por gobiernos o empresas; fondos ASG europeos, empresas con alta puntuación ASG; proyectos de eficiencia energética o infraestructuras sostenibles.


En la siguiente tabla, puedes ver un ejemplo de cartera sostenible diversificada:
ActivoPeso (%)TipoRiesgo

Fondos de inversión

40

Impacto

Riesgo de mercado (FOGAIN)

ETF energías limpias

30

Temático

Riesgo de mercado

Bonos verdes UE

20

Renta fija ASG

Bajo riesgo de mercado

Depósito sostenible

10

Bajo riesgo

Capital protegido por el sistema de garantía de depósitos (hasta 100.000 €)

Beneficios de la inversión sostenible

Estas son las ventajas principales de elegir una inversión sostenible:

  • Rentabilidad a largo plazo: una inversión financieramente sostenible puede darte una ganancia sólida en el largo plazo.

  • Contribución al bienestar social y ambiental: al invertir de forma sostenible, contribuyes a que la sociedad y el medio ambiente mejoren. De hecho, también existe deuda pública verde; en el caso de España, los bonos verdes.

  • Transparencia: suelen ser productos de ahorro e inversión transparentes, por lo que el inversor puede acceder a la información del producto de forma fácil. Esto significa que comparar tipos de interés, rentabilidades potenciales e indicadores de riesgo es sencillo.

  • Reducción de riesgos: suelen incluir empresas con baja probabilidad de tener problemas de reputación que puedan afectar a la rentabilidad.
  • Ventaja fiscal (diferimiento): al invertir en fondos sostenibles, los residentes fiscales en España pueden traspasar su capital de un fondo a otro sin tributar en el IRPF por las ganancias patrimoniales hasta el momento del reembolso definitivo.

Riesgos y desafíos de la inversión sostenible

  • Greenwashing: el greenwashing es el término que se utiliza para hacer referencia a las compañías que mienten sobre sus prácticas para parecer más sostenibles. Tal es el caso de algunos criptoactivos que se presentan como criptomonedas rentables y verdes, cuando no lo son. Revisa documentación, metodología y certificaciones para no caer en el greenwashing.
  • Falta de estándares homogéneos: a pesar de los avances regulatorios, todavía faltan estándares globales que definan qué se considera una inversión sostenible.
  • Sobrecoste de algunas inversiones sostenibles: normalmente, por los procesos de análisis ASG, la escasez de instrumentos verdes o los costes de certificación y auditoría.
  • Volatilidad temática: las inversiones temáticas sostenibles, como las vinculadas a energías renovables, agua o reciclaje, pueden tener más volatilidad que otros sectores. A corto plazo, factores como la innovación tecnológica, los cambios regulatorios o la dependencia de subvenciones pueden afectar a los precios de las acciones o fondos. A largo plazo, esta volatilidad no implica necesariamente mayor riesgo, pero sí requiere una gestión activa y diversificar.

Regulación europea y marco legal de la inversión sostenible

Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles

El Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles, en vigor desde marzo de 2021, obliga a las gestoras de fondos y a los asesores financieros a informar de manera clara sobre los riesgos y características ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) de sus productos.

Su objetivo es prevenir el greenwashing y que comparar fondos sostenibles sea más fácil. Para ello, clasifica los productos financieros en tres categorías principales:

  • Artículo 6: productos que no integran criterios ASG o lo hacen de forma limitada, informando solo de cómo pueden afectar los riesgos de sostenibilidad a la rentabilidad.
  • Artículo 8: productos que promueven características ambientales o sociales (como ciertos fondos monetarios o de renta fija ISR), y exigen que las empresas en cartera sigan buenas prácticas de buen gobierno.
  • Artículo 9: productos que tienen un objetivo explícito de inversión sostenible e impacto medible (por ejemplo, fondos de impacto o bonos verdes alineados con la taxonomía europea).

Taxonomía verde europea

La taxonomía verde europea es un sistema común que define qué actividades económicas pueden considerarse sostenibles dentro de la UE. Sus criterios técnicos se basan en seis objetivos medioambientales: la mitigación del cambio climático, la adaptación, el uso sostenible del agua, la economía circular, la prevención de la contaminación y la protección de la biodiversidad.

Para que una actividad se clasifique como sostenible, debe:

  1. Contribuir sustancialmente,
  2. no causar un perjuicio significativo (DNSH),
  3. cumplir con salvaguardas sociales mínimas.

Normas de la ESMA y el BCE sobre transparencia ASG

La ESMA exige que las entidades financieras integren los factores ASG en su gobernanza, control de riesgos y divulgación pública, mientras que el BCE ha incorporado criterios climáticos en sus evaluaciones de supervisión bancaria (Pilar 2) y en sus políticas de compras de activos.

De esta forma, refuerzan la credibilidad y coherencia del ecosistema financiero sostenible europeo.

Fuentes oficiales y documentación recomendada

Preguntas frecuentes sobre inversión sostenible

Cada agencia de calificación especializada aplica su metodología patentada, aunque todas siguen un proceso metodológico común estructurado en varias etapas.
La ISR excluye malas prácticas; la inversión de impacto busca generar resultados medibles.

Invertir de forma sostenible no implica necesariamente una menor rentabilidad. Al igual que en cualquier inversión, la ganancia y el riesgo dependen de los activos que tenga la cartera de inversión. Por lo general, a mayor riesgo, más ganancia puede darte una inversión, pero más dinero puedes perder.

El Reglamento SFDR (o Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles) es una normativa europea obligatoria que exige a las entidades financieras y gestoras de activos desglosar cómo integran sus criterios ASG de forma transparente. Esta regulación es importante para el inversor porque elimina el riesgo de greenwashing.

 

Revisando la documentación oficial, el marco SFDR y consultando fuentes regulatorias como la UE y ESMA.