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Actualizado el: 9 de junio de 2026

Cómo protegerte en internet

Internet forma parte de nuestra vida diaria, pero también conlleva riesgos. Desde los correos de phishing hasta el robo de datos e identidad, las amenazas online son cada vez más comunes y sofisticadas. Entender cómo proteger tu información personal y mantenerte seguro en la red es fundamental. Esta guía incluye pasos sencillos y prácticos que puedes seguir para reducir riesgos y utilizar internet de forma más segura.

Protege tus datos de acceso

Trata tus credenciales de Raisin como si fueran las llaves de tu casa. No las compartas nunca, ni siquiera con amigos o familiares.

Qué hacer:

  • Usa una contraseña única y fuerte para tu Cuenta Raisin.
  • Protege tu cuenta de correo electrónico vinculada a tu Cuenta Raisin y aplica el mismo nivel de protección al resto de elementos (como tu teléfono móvil).
  • Mantén tus dispositivos vinculados seguros con el bloqueo de pantalla y la actualización del software.

Qué no hacer nunca:

  • Utilizar tu contraseña de Raisin en otros servicios.
  • Compartir el acceso a tu Cuenta Raisin o a tus dispositivos.

Protege tus dispositivos

Tu smartphone, portátil y tablet son las puertas de acceso a tu vida financiera.

  • Mantén el sistema operativo y las aplicaciones actualizadas.

  • Utiliza software antivirus y antimalware.

  • Nunca hagas clic en enlaces desconocidos ni descargues archivos sospechosos.

  • Bloquea tus dispositivos con un código de acceso fuerte o seguridad biométrica.

  • Cifra tu disco duro.

Si alguna vez pierdes o te roban el teléfono:

  • Solicita a nuestro equipo de atención al cliente que bloquee el acceso a tu Cuenta Raisin.

  • Contáctanos e infórmanos de lo sucedido para evaluar los riesgos y restablecer el acceso.

 

Actualiza tu información de contacto

Tu correo electrónico y tu número de teléfono son herramientas fundamentales para ayudarnos a mantener tu Cuenta Raisin segura. Si cambian, actualízalos de inmediato, sobre todo si:

  • has cambiado de teléfono o de número;

  • has cambiado de proveedor de correo electrónico o de dirección;

  • tienes una nueva cuenta corriente vinculada;

  • has cambiado de domicilio.