El término base imponible está muy presente en tu día a día: está reflejado tanto al liquidar impuestos como en las facturas. Descubre con Raisin cómo se calcula y mucho más.
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Última actualización: 16/02/2026
En una factura, la base imponible es el importe sin IVA; en el IRPF, se obtiene sumando las rentas del año.
Para calcular la base imponible del IRPF hay que sumar las rentas de la base imponible general y de la base imponible del ahorro.
La Agencia Tributaria permite aplicar a través de las aportaciones y contribuciones a sistemas de previsión social, como los planes de pensiones.
a las que tiene derecho el contribuyente.
La base imponible, o renta imponible, de una factura es el importe sobre el que se calculan los impuestos y las retenciones. Es decir, es el dinero que una empresa o un autónomo cobra sin incluir el IVA o el IRPF. Para entenderlo mejor, imagina que utilizas los servicios de un profesional. En su factura verás un montante, que es la base imponible, el IVA (que se indica en porcentaje) y la suma de ambos, que es el precio total que pagarás por haber adquirido ese servicio.
Además, la base imponible es la cifra sobre la que se calculan los impuestos del contribuyente.
Si tuvieras una empresa y ofrecieras un servicio o producto, tendrías que hacer facturas con la base imponible y el IVA (21 % de IVA general, 10 % de IVA reducido o 4 % de IVA superreducido). Así, para una factura con una base imponible de 100 € e IVA general, el coste total sería de 121 € (21 € de IVA). Algunos profesionales también deben incluir el IRPF en su factura, siendo el tipo general del 15 %. Por tanto, la base imponible de una factura sería:
Base imponible + IVA (21 %) – IRPF (15 %) = precio total
Esto es, 100 + 21 – 15 = 106
Ten en cuenta que:
Ten en cuenta que en la base imponible de una factura debes incluir la mano de obra y todos los costes que hayas tenido para poder ofrecer ese servicio o producto. Los más habituales son: gastos de transporte, envases, seguros, materias primas, etc.
Sin embargo, según el artículo 78 de la Ley del IVA, los intereses generados por un pago aplazado no forman parte de la base imponible si se refieren a periodos posteriores a la entrega o prestación y siempre que exista un acuerdo de financiación explícito. Además, si los descuentos o bonificaciones se hacen en el momento de la compra del producto o servicio, tendrás que aplicar la reducción en la base imponible.
La base imponible del IRPF es la suma de todos los ingresos obtenidos por una persona durante un año fiscal. Estos ingresos, o rentas, se clasifican en dos grupos. En la declaración, primero se clasifican las rentas en estos dos bloques y luego se calcula la base imponible de cada uno.
Rentas del trabajo (salario, paro) | Intereses de cuentas de ahorro y depósitos |
Actividades económicas (autónomos | Dividendos |
Alquileres | Ganancias y pérdidas patrimoniales |
Ganancias y pérdidas patrimoniales NO derivadas de transmisión (cuando aplique) | Otros rendimientos del capital mobiliario |
Imputaciones de renta en determinados casos |
Para calcular la base imponible del IRPF hay que dividir las rentas en dos grupos, la base imponible general y la base imponible del ahorro. Una vez divididos los ingresos, habrá que sumar los ingresos de cada uno de los grupos para después sumar ambos grupos.
Por ejemplo, si tu salario anual es de 30.000 € y consigues 15.000 € de intereses de productos de ahorro e inversión, tu base imponible será de 45.000 €.
Reducir la base imponible del IRPF puede traducirse en pagar menos impuestos en la declaración de la Renta. La Agencia Tributaria permite aplicar algunas reducciones en la base imponible a través de las aportaciones y las contribuciones a los sistemas de previsión social, como los planes de pensiones.
A modo de ejemplo, imagina que comparas planes de pensiones de empleo y decides contratar uno. Al hacer la declaración de la Renta, podrás reducir hasta 1.500 € de tu base imponible. De esta forma, pagarías menos impuestos.
En la declaración de la Renta (modelo 100), la base liquidable se obtiene a partir de la base imponible tras aplicar las reducciones que correspondan. Es decir, la base imponible es el punto de partida y, una vez aplicadas las reducciones, el resultado es la base liquidable, que es la cifra sobre la que se aplican los tipos para calcular la cuota.
Ahora que ya sabes qué es la base imponible de una factura y del IRPF, a continuación puedes ver la fórmula para calcular la base imponible de una factura según cada caso:
IVA sin retención: base imponible = Importe total / (1 + tipo de IVA).
IVA con retención: base imponible = Importe total / (1 + tipo de IVA – tipo de retención).
Solo con retención: base imponible = Importe total / (1 – tipo de retención).
Fuente: página web de la Agencia Tributaria.
* El contenido tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal o legal. Para más información, consulta con tu asesor fiscal o directamente con la Agencia Tributaria.