Por cada trabajador activo hay un pensionista. Esto ha hecho que el Gobierno impulse los planes de pensiones de empleo. Conoce esta opción para complementar tu futura pensión de jubilación.
Son instrumentos de ahorro que ofrecen las empresas a sus trabajadores. Tanto las compañías como los empleados pueden hacer aportaciones.
El objetivo de los PPE es complementar la pensión pública de jubilación de la Seguridad Social.
Para impulsarlos, el Gobierno español ha introducido ventajas fiscales.
Los planes de pensiones de empleo son un instrumento de ahorro a largo plazo para complementar la pensión pública de la Seguridad Social. Los encargados de promoverlos son las empresas e instituciones, o promotores, que los ofrecen a sus empleados, o partícipes. Aunque normalmente son las empresas las que añaden capital a esta bolsa de dinero, los trabajadores también pueden hacer aportaciones.
Los planes de empleo también pueden ser de promoción conjunta, esto es, cuando varias empresas los promueven, por lo general, pymes con pocos trabajadores. De esta forma, las compañías de tamaño pequeño o mediano pueden poner en marcha un plan de pensiones de empleo de forma conjunta.
El rescate de los planes de pensiones puede hacerse en el momento de la jubilación y en caso de fallecimiento, incapacidad, enfermedad grave o desempleo de larga duración. Las aportaciones con más de 10 años de antigüedad también pueden rescatarse. Se hace en forma de capital (de golpe), de renta (poco a poco) o mixta. Al igual que en los planes de pensiones individuales, el dinero rescatado tributa en el IRPF como rendimientos del trabajo.
Aunque las empresas promueven los planes de pensiones de empleo, es una comisión de control, formada por representantes de la empresa y trabajadores, quien toma las decisiones y se encarga de controlar su funcionamiento. Esta comisión decide el fondo de pensiones, la política de inversiones, las reglas generales, etc.
Además, el fondo de pensiones lo gestiona una gestora supervisada por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, dependiente del Ministerio de Economía. Por tanto, los planes de empleo están conectados a un fondo de pensiones al que se envía el capital. Este fondo invierte en activos financieros con el objetivo de obtener rentabilidad, aunque no está garantizada y el capital puede estar en riesgo.
Hay tres modalidades de planes de empleo:
De aportación definida: las contribuciones periódicas por parte de la empresa o del trabajador se conocen de antemano. Sin embargo, las cantidades a recuperar no se especifican ni garantizan.
De prestación definida: en este caso se define la cantidad a recuperar pero no las aportaciones.
El Gobierno español ofrece ventajas fiscales a las empresas y personas que tengan un PPE:
Reducción en las cuotas a la Seguridad Social por contingencias comunes: las empresas pueden reducir en su cuota las aportaciones que hagan hasta 1.431 € al año por trabajador.
Reducción en el Impuesto sobre Sociedades: deducción del 10 % por contribuciones empresariales a sistemas de previsión social empresarial para trabajadores con un salario bruto anual inferior a 27.000 €. Si cobran más, la deducción se aplicará sobre la parte proporcional.
Los partícipes pueden reducirse como máximo 1.500 € al año del IRPF, sin embargo, este límite aumenta en los siguientes supuestos:
Igual o inferior a 500 € | 2,5 |
Entre 500,01 y 1.000 € | 2 |
Entre 1.000,01 y 1.500 € | 1,5 |
Más de 1.500 € | 1 |
Si el trabajador obtiene unos rendimientos superiores a 60.000 € del promotor, el coeficiente que se aplica es 1.
En cualquier caso, la cuantía máxima de aportaciones y contribuciones empresariales por aplicación de estos incrementos es de 8.500 € al año.
Estas son las principales ventajas de los planes de empleo:
Si quieres complementar tu pensión de jubilación, los productos de ahorro son una alternativa a los PPE. Con depósitos y cuentas remuneradas puedes obtener rentabilidad por tu dinero. Estos productos son de bajo riesgo: tienen un indicador de riesgo de 1 sobre 6 y hasta 100.000 € por depositante y banco están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad.
Sí, en situaciones excepcionales como incapacidad permanente, gran dependencia, fallecimiento, desempleo de larga duración o enfermedad grave. También se pueden rescatar las aportaciones con más de 10 años de antigüedad.
El contenido tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal o legal. Para más información, consulta con tu asesor fiscal o directamente con la Agencia Tributaria.