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Actualizado el: 22 de octubre de 2026

¿En qué invertir en una recesión económica?

Una recesión puede tener grandes consecuencias para los consumidores, las empresas y los inversores. Obtener rentabilidad de tus inversiones durante un período de declive económico puede ser un desafío, pero no significa que no puedas obtener ganancias. Entonces, ¿cuáles son las mejores opciones para invertir durante este escenario?

En pocas palabras

  • Los asesores financieros suelen recomendar una cartera diversificada para equilibrar el riesgo total. Esto se puede lograr invirtiendo en diferentes productos financieros.
  • A la hora de invertir en recesión, puedes considerar acciones de empresas sólidas, bonos, ETFs o materias primas.
  • Los depósitos a plazo pueden ser una opción atractiva en tiempos de recesión para aportar seguridad financiera y aprovechar tipos de interés más altos durante el plazo acordado.

¿Qué es una recesión?

Una recesión es un período prolongado de retroceso económico. A menudo, se toma como estándar una contracción del crecimiento económico en dos o más trimestres consecutivos. La última vez que España estuvo oficialmente en recesión fue en la primera mitad de 2020. El PIB cayó un 11% por la pandemia. 

Las recesiones pueden tener grandes consecuencias negativas, como pérdida de empleo, alta tasa de desempleo y quiebra de empresas. 

Las empresas y los consumidores suelen perder la confianza en la economía y reducen sus gastos. Esto se traduce en que las empresas invierten menos y los consumidores posponen las grandes compras. A su vez, esto impacta negativamente en el crecimiento económico.

A pesar de estas consecuencias, a veces drásticas, las recesiones son una parte inseparable del ciclo económico.

¿En qué activos invertir durante una recesión?

¿Cuáles son las opciones para invertir en un periodo de recesión? Esta pregunta no tiene una respuesta simple o única. Los expertos suelen coincidir en que es fundamental tener una cartera diversificada para equilibrar el riesgo total lo máximo posible. Esto significa invertir en distintos productos que reaccionen de manera diferente a las condiciones del mercado.

A continuación, puedes ver varios productos de inversión que puedes considerar y cómo suelen comportarse en tiempos de crisis: acciones, bonos, ETF, materias primas y depósitos.

¿Qué acciones comprar en recesión?

Las acciones de empresas no parecen ser la categoría más evidente para invertir durante una recesión, pero eso no significa que no haya una posible rentabilidad. Durante una recesión, es más probable que una empresa con problemas acabe quebrando. Si tienes acciones de esa compañía, perderás tu inversión.

En un período prolongado de declive, los precios bursátiles pueden caer rápidamente. Por lo tanto, al pensar en qué acciones comprar en una recesión, puede resultar interesante aprovechar el momento para comprar barato y asegurar beneficios una vez que los precios suban cuando mejore el ciclo.

Sin embargo, si la empresa no es lo suficientemente sólida, podría quebrar antes de que la economía se recupere, y lo barato te saldría caro. Por ello, es vital que durante una crisis inviertas únicamente en empresas fuertes que tengan una expectativa general de supervivencia económica.

Invertir en bonos durante una recesión

En general, los bonos, y los bonos gubernamentales en particular, se consideran una inversión de bajo riesgo, especialmente en recesión, ya que suelen ser instrumentos de renta fija.

En tiempos de crisis, algunos gobiernos se ven obligados a gastar más dinero en programas de inversión, paquetes de rescate y prestaciones por desempleo o asistencia social. Para financiar todo esto, los gobiernos emiten bonos. Al tener un bajo riesgo y un tipo de interés fijo, conocido como cupón, sabes exactamente cuánto vas a recibir al vencimiento.

No obstante, debido al interés fijo, los bonos no ofrecen protección contra la devaluación del dinero si la inflación es alta. Por otro lado, pueden ser muy interesantes cuando la inflación es elevada: para frenarla, los bancos centrales subirán los tipos, haciendo que los bonos nuevos ofrezcan mejores cupones, aunque con tipos altos, el precio del bono existente suele bajar.

Si eres un inversor moderado con mayor tolerancia al riesgo, puedes considerar los bonos de alto rendimiento (high-yield). Estos pertenecen a empresas de menor calificación crediticia y ofrecen mayores intereses. El riesgo, lógicamente, es que la empresa no sobreviva a la recesión y te quedes sin cobrar los cupones y el capital.

Invertir en ETFs durante una recesión

Dado que los ETFs son cestas con varias acciones, aplican las mismas ventajas y desventajas que la inversión directa en bolsa durante una recesión. Sin embargo, hay miles de ETFs en el mercado, y según cuál elijas y el riesgo que estés dispuesto a asumir, pueden ofrecer una rentabilidad muy atractiva.

Quizás un índice general no sea la opción más lógica, pero existen ETFs que solo incluyen empresas de un determinado país o de un sector específico. Invertir en el ETF de un país emergente que esté resistiendo bien la crisis, o en un fondo de un sector a prueba de recesiones, como salud o consumo básico, puede ser una decisión muy inteligente y rentable.

Invertir en metales preciosos y materias primas durante una recesión

Históricamente, metales preciosos como el oro, la plata y el platino se consideran activos estables y valores refugio en épocas de recesión. Los inversores buscan asilo en este tipo de activos por su relativa estabilidad.

Ciertas materias primas, como los productos agrícolas y el petróleo, son volátiles y pueden subir de valor tanto en un auge como en una caída. Durante una crisis, pueden escasear, sobre todo si es provocada por guerras, desastres naturales o pandemias. Esto hace que su precio suba de forma significativa, convirtiéndolas en una gran inversión si entras antes de que la recesión golpee con fuerza. Puedes invertir físicamente en estos metales o de forma más sencilla a través de ETFs respaldados en oro.

Invertir durante una recesión con alta inflación

El objetivo de los bancos centrales es mantener la inflación en torno al 2 % anual. En 2022, la inflación llegó a superar el 17 %.

La inflación suele ser característica de economías en crecimiento, pero hay casos en los que se da junto a un declive económico. Este fenómeno se conoce como estanflación, estancamiento más inflación.


Muchas materias primas suelen ser poco volátiles con baja inflación, pero cuando esta supera el 5 %, su precio se dispara significativamente, igual que el de muchos bienes y servicios. En un entorno así, es indispensable contar con una cartera diversificada. En cuanto a los ahorros, en épocas de alta inflación es esencial asegurar un buen tipo de interés para que el dinero en efectivo no pierda demasiado valor.

Los depósitos a plazo fijo en una recesión

En principio, un depósito a plazo fijo es una alternativa de muy bajo riesgo frente a la inversión tradicional. Siempre es bueno prepararse para una recesión creando un colchón financiero, y los depósitos ayudan a lograrlo.

Con un depósito a plazo, bloqueas tu dinero durante un periodo acordado y recibes un tipo de interés fijo al finalizar dicho periodo. De este modo, sabes exactamente cuánto recibirás y cuándo.


Además, gracias al sistema de garantía de depósitos del país de la entidad, tus ahorros están cubiertos hasta 100.000 € por depositante y banco en caso de quiebra bancaria. Este sistema se aplica en todos los países de la UE, lo que significa que si decides ahorrar en bancos europeos, tu capital también estará respaldado hasta dicha cantidad o su equivalente en la divisa local.

En Raisin, puedes acceder a depósitos a plazo fijo con tipos de interés de hasta el 3,75 % TAE.

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