Infórmate sobre las bases de cotización de la Seguridad Social: qué son, cómo se calculan y para qué sirven.
Suma el salario bruto, los complementos y la parte proporcional de las pagas extra, y resta los elementos por los que no se cotiza.
Las bases de cotización son los importes sobre los que se calculan las aportaciones del trabajador y la empresa a la Seguridad Social. A su vez, estas bases se calculan con el salario bruto del empleado o las ganancias del autónomo para ver lo que ha cotizado cada mes.
La importancia de las bases de cotización radica en que con estos importes la Seguridad Social establece sus prestaciones, como la de jubilación o desempleo. Para ello, cada año establece unos límites mínimos y máximos de cotización según la situación laboral y el grupo profesional del trabajador.
Las bases de cotización a la Seguridad Social no solo sirven para determinar las aportaciones del trabajador y la empresa, sino también qué protección y cuantía le corresponden al empleado en cada situación según lo que ha cotizado. Cuanto más alta sea la base de cotización, más recibirá de prestación de la Seguridad Social, entre otras, en la pensión de jubilación, la prestación por desempleo o las bajas por incapacidad temporal.
De esta manera, conocer tu base de cotización puede ayudarte a planear estrategias con las que ahorrar para la jubilación según tu pensión futura.
Además, las bases de cotización también equilibran el sistema de pensiones porque la Seguridad Social establece unos límites mínimos y máximos que regulan las cotizaciones según el salario y la categoría profesional del trabajador.
Las bases mínimas y máximas de cotización son los límites establecidos por la Seguridad Social para delimitar cada base de cotización. La base mínima es la cantidad más baja por la que se puede cotizar, mientras que la base máxima es la cantidad más alta por la que un trabajador puede cotizar. Por tanto, aunque un trabajador cobre menos que la base mínima y más que la base máxima, solo cotizará hasta ese límite.
Cada año, la Seguridad Social establece las bases mínimas y máximas de cotización para cada grupo de cotización y categoría profesional. Su objetivo es garantizar que el sistema sea equitativo y que todos los trabajadores tengan una protección mínima por su aportación al sistema público.
1 | Ingenieros y licenciados. Personal de alta dirección no incluido en el artículo 1.3.c) del Estatuto de los Trabajadores | 1.989,30 | 5.101,20 |
2 | Ingenieros técnicos, peritos y ayudantes titulados | 1.649,70 | 5.101,20 |
3 | Jefes administrativos y de taller | 1.435,20 | 5.101,20 |
4 | Ayudantes no titulados | 1.424,40 | 5.101,20 |
5 | Oficiales administrativos | 1.424,40 | 5.101,20 |
6 | Subalternos | 1.424,40 | 5.101,20 |
7 | Auxiliares administrativos | 1.424,40 | 5.101,20 |
8 | Oficiales de primera y segunda | 47,48 | 170,04 |
9 | Oficiales de tercera y especialistas | 47,48 | 170,04 |
10 | Peones | 47,48 | 170,04 |
11 | Personas trabajadoras menores de dieciocho años, cualquiera que sea su categoría profesional | 47,48 | 170,04 |
Comunes | 23,60 | 4,70 | 28,30 |
Horas extraordinarias fuerza mayor | 12,00 | 2,00 | 14,00 |
Resto horas extraordinarias | 23,60 | 4,70 | 28,30 |
Para calcular tu base de cotización, suma todas tus percepciones salariales: salario bruto, pluses, antigüedad, incentivos, etc. Añade la parte proporcional de las pagas extraordinarias (si no están prorrateadas, divide el importe anual entre 12 para hallar el importe mensual). Después, excluye los elementos que no coticen, como dietas e indemnizaciones.
Cuando tengas el importe final, comprueba que la cifra se encuentre dentro de los límites fijados cada año, esto es, la base mínima y máxima establecidas para tu grupo. Si el resultado es inferior a la base mínima, se ajusta al alza; si supera la base máxima, se reduce hasta ese tope.
Puedes echar un vistazo a nuestro apartado para calcular la base de cotización, consultarla en tu nómina o en la página web de la Seguridad Social.