¿Conoces el private equity? Infórmate sobre este tipo de inversión, sus fases, estrategias y los requisitos.
Es una opción para diversificar tu cartera invirtiendo en empresas no cotizadas a largo plazo.
Tu capital estará comprometido durante varios años y es probable que tengas rentabilidades negativas en los primeros meses o incluso años.
Antes de invertir en private equity, valora tus necesidades de liquidez a corto plazo y busca asesoramiento profesional.
El private equity, o capital privado en español, consiste en aportar capital a empresas que no cotizan en bolsa. El objetivo es obtener un beneficio al vender las participaciones cuando las empresas en las que se invierte hayan crecido y sean rentables. En España, el capital privado es fundamental para que las empresas de menor tamaño se consoliden y puedan expandirse a otros países.
Al igual que ocurre con otros activos financieros, el capital privado busca rentabilizar el patrimonio del inversor, pero lo hace a largo plazo y con muy poca liquidez.
Cuando se invierte en private equity, se suele hacer pensando a largo plazo, unos diez años. Este periodo se puede dividir en varias fases:
Aunque se suelen confundir, el venture capital consiste en invertir en empresas emergentes o startups con alto potencial, mientras que el capital privado lo hace en negocios ya consolidados. A continuación puedes ver las diferencias principales:
Tipo de empresa | Consolidada. | De nueva creación o con poca trayectoria. |
Riesgo | Moderado a alto. | Muy alto. |
EBITDA | Positivo y estable. | Negativo o nulo. |
Horizonte temporal | No suele superar los 10 años. | Largo o muy largo plazo. |
Sectores típicos | Industrial, consumo, servicios B2B. | Tecnología, software, biotecnología. |
Mega Buyout | 1.000 millones de euros. | > 100 millones de euros. | De 12 a 18 %. |
Large Buyout | De 500 a 1.000 millones de euros. | De 50 a 100 millones de euros. | De 15 a 20 %. |
Mid-Market Buyout | De 50 a 500 millones de euros. | De 5 a 50 millones de euros. | De 18 a 25 %. |
Small Buyout | De 10 a 50 millones de euros. | De 2 a 10 millones de euros. | De 20 a 30 %. |
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) regula quién puede acceder a estos fondos:
Antes de invertir en private equity, evalúa sus beneficios y peligros y decide si este tipo de inversión se adapta a tu perfil de inversor. Estas son las ventajas principales:
Recuerda que también implica asumir las siguientes desventajas:
Para invertir en private equity desde España tienes dos opciones principales: una, de la mano de gestoras si cumples con los requisitos de capital; dos, a través de entidades bancarias que ofrezcan fondos de fondos con capital de varios clientes.
Según la CNMV, el mínimo para invertir es de 100.000 €, pero se pueden hacer aportaciones de 10.000 € o más si el inversor tiene asesoramiento financiero y esas aportaciones no superan el 10 % de su patrimonio.
En cuanto a su tributación, los rendimientos que obtengan las personas físicas que residan en España tributan en la base imponible del ahorro de la declaración de la Renta, con tipos del 19 al 30 %.
No, el private equity es una inversión a largo plazo. Tu inversión queda bloqueada durante todo el ciclo de vida del fondo, entre cinco y 10 años. A diferencia de las acciones de empresas, no existe un mercado secundario donde puedas vender tu participación de un día a otro.